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martes, 30 de septiembre de 2014

Entrevista:

Doménico Chiappe, autor de Tan real como la ficción. Herramientas narrativas en periodismo conversa con Ricardo Iván Paredes para PliegoSuelto - Revista de Literatura y Alrededores


Doménico Chiappe: “Vamos hacia un tipo de obra que no puede encasillarse en las fronteras de las artes”


Sobre el autor
Textólogo. Lic. en Filología Hispánica (Universitat de Barcelona) y en Periodismo (U. de San Martín, Lima). Trabajó en Expreso y Frecuencia Latina TV (Perú) y colaboró con El Universaly W Radio (Colombia). Reside en Barcelona y ha sido articulista de Mundo Hispano y Tribuna Latina. Sus temas: política internacional, inmigración, literatura, rock y culturas juveniles. Desde 2009 es editor-coordinador de PS. Actualmente realiza el Máster de Experto en ELE.

Huellas en el mar (Sub-Urbano) es una colección que reúne a los más destacados narradores hispanoamericanos residentes en España entre los que se cuentan Santiago Roncagliolo, Cristina Peri Rossi, Fernando Iwasaki, Leonardo Valencia, Marcelo Luján, Sergio Marras, Edson Lechuga o Karina Sainz, entre muchos otros. Con motivo de la publicación del tercer volumen de la colección, entrevistamos a su editor:Doménico Chiappe (Lima, 1970). Chiappe es, asimismo, pionero de la literatura multimedia en el ámbito panhispánico con Tierra de extracción (2000), es autor de las novelas Tiempo de encierro (Lengua de trapo, 2013) y Entrevista a Mailer Daemon (La Fábrica Editorial, 2007) así como del ensayo Tan real como la ficción. Herramientas narrativas en periodismo (Laertes, 2010).
Huellas en el mar, el título de la antología, lo tomaste del estribillo de “Plateado sobre plateado”, un tema del legendario rockero Charly García (Clics modernos, 1983). ¿La poética de dicha canción te inspiró para sacar adelante la compilación?
La letra de esos discos, como Clics modernos, Piano Bar, Yendo de la cama al living, escritas en esos años difíciles de Argentina, han podido corearse en el resto de países en distintas épocas. Han seguido vigentes, han significado algo en distintas generaciones. Es esa magia de la poética de Charly García la que, desde el título de la colección, he querido utilizar para unir las voces dispersas, únicas, que hay en esta selección de relatos. Y desde luego, es un homenaje desde la literatura, al menos por mi parte.

¿Qué criterios has tomado para seleccionar a los 25 autores incluidos en los seis volúmenes de la colección?
Los autores debían haber ensayado en el espacio conciso del cuento de manera reiterada; haber emigrado y, en esta experiencia, haber tenido que enfrentarse al acto de sobrevivencia; que la llegada y la partida hayan afectado no solo su tema, sino también su voz, su lenguaje, en una mutación necesariamente individual. En fin, tener la constancia de que esa voz propia existía y, desde luego, me cautivaba.
De acuerdo a tu trabajo de seguimiento de autores y del diálogo con ellos, ¿qué elementos crees que atraen a los escritores de países americanos para que decidan establecerse en España?
Doménico Chiappe
Cada caso es particular. Para el prólogo, no he querido extrapolar a partir de estos autores para hacer una tesis sobre la emigración de narradores desde Latinoamérica hacia España. Se hubiera podido, desde luego, trazar líneas cruzadas y lanzar generalidades que sonaran a verdad absoluta. Pero hubiera sido forzado, una patraña. Creo que el lector debe sumergirse en esta polifonía que se ofrece en Huellas en el mar, y sacar sus propias conclusiones. Pues hay más líneas paralelas entre los autores (sus temas, sus lenguajes, sus tonos), que puntos de coincidencia.
Para emigrar, no creo que existan ahora más o menos razones que las que atrajeron a los que se subieron en un barco para cruzar un océano desconocido y llegar a un lugar, o a un no-lugar, que explorar. Circunstancias personales, sobre todo.
En tu caso personal, formas parte de este contingente de narradores hispanoamericanos, ¿piensas que esta labor editorial ha sido también una forma de autoconocimiento? ¿Qué debates internos te ha generado?
He vivido varias migraciones. En la última, la que hice a Madrid, tuve conciencia de que mi voz narrativa propia debía buscarla en mi condición de extranjero. Quizás haya sido al revés: conocer y explorar este camino hasta consolidar mi escritura me llevó a querer mostrar otros casos.
Antes de que surgiera el proyecto ya había leído a los autores seleccionados, que publican en revistas, blogs, libros, y tenía una idea de la calidad que se podía ofrecer a quien se acerque a sus textos. Por una u otra razón, hay ausencias compensadas por las voces nuevas, incluso inéditas dentro del mercado libresco, que irrumpen aquí.

De otro lado, te dedicas al estudio y a la experimentación de formas narrativas digitales a través de obras hipermedia como Tierra de extracción(2000) y Basta con abrir las puertas de un hotel (2013). ¿De qué manera las nuevas tecnologías han influenciado en tu labor de escritor, editor, periodista y docente?
Explorar las posibilidades digitales para la literatura me ha llevado a la concisión, a la poética de la exactitud, a la fragmentación y experimentación. Sin renunciar a la tradición y sin desconocer la generación híbrida a la que pertenecemos, he experimentado con estas dos obras que mencionas, y varias más que he preferido no publicar, siempre intentando forzar los límites. Y eso se traslada al papel también, a la literatura que escribo para el códice. Son lenguajes distintos y cada proyecto nace para un medio u otro, una tecnología u otra. Y esta educación, este aprendizaje, da un conocimiento transversal, que puede aplicarse a las distintas facetas de una vida.
Eres autor de la tesina Hipermedismo. Narrativa para la virtualidad(Universidad Carlos III-Madrid, 2005)  ¿Qué es lo que planteas a través de este trabajo de investigación?
Sin querer establecer una enumeración de cualidades y características, a manera de decálogo, este trabajo analiza la literatura multimedia, de lo que llamé allí “hipermedismo”, pero que puede tener varias formas de nombrarla. También hace un recorrido de la evolución narrativa a través del avance tecnológico, para mostrar que se van consolidando lenguajes que adoptan, y a la vez exigen, del medio donde se desenvuelven.

Ya ese trabajo tiene casi 10 años, y a diferencia de otros momentos históricos, esta evolución avanza a mayor velocidad. Lo que antes demoraba un siglo, ahora apenas demora una década. Ha llovido mucho desde entonces, incluso para mí como autor.
¿Cuáles son tus reflexiones sobre la gestación de nuevos géneros híbridos de la escritura, condicionados por el formato digital?
Vamos hacia un tipo de obra que no puede encasillarse en las fronteras de las artes. Ya no es literatura, plástica, música, arquitectura, escultura… es todo a un tiempo, danzando en el espacio infinito y comprimido de lo digital. Vamos hacia un género envolvente, desarrollable solo desde equipos transdisciplinares, “hiperfonías” de la creación y la obra.
Tiempo de encierro es tu última novela y se basa en un hecho real: el desahucio de una familia en Madrid. Al igual que Tierra de extracción y Entrevista a Mailer Daemon tocan problemas sociales y la desmesura del poder, sin que se alejen del ímpetu estético y la experimentación narrativa. ¿Consideras que tus obras también representan una forma de compromiso y resistencia política-social?
La lucha contra el pensamiento totalitario de cualquier signo, el rebatir el discurso oficial, el mostrar el detalle humano de la época, está presente en la literatura que me interesa. Y espero que esté en la mía. Abordo la reconstrucción complaciente de la memoria, el derecho a la decisión individual de resistencia, las líneas trazadas por el poder que se hacen invisibles, la claudicación o rebelión en un acto… Poner la cara, los puños, el cuerpo a través de la literatura, como también, si hace falta, en medio de la plaza. Son las circunstancias. Desde luego, no es posible callar.

Finalmente, ¿qué proyectos creativos o editoriales tienes previstos de cara a este otoño?
Hay muchos planes, intentos de innovar en diversas áreas. A ver qué se concreta. De momento, me concentro en la publicación de mi libro de crónicas Cédula de Identidad, que reúne textos periodísticos desde 1995 hasta 2014, realizadas como reportero en Venezuela. Son escritos revisitados y reescritos, compuestos en un diálogo y unidad, a pesar de su fragmentación. Ha salido en Venezuela, bajo el sello La Guaya/Biosfera, y estará llegando a librerías al mismo tiempo que esta entrevista a Pliego Suelto.

martes, 8 de noviembre de 2011

Master class de Doménico Chiappe —autor de «Tan real como la ficción», para La Vanguardia

Albert Lladó entrevista para La Vanguardia el autor y periodista Doménico Chiappe sobre la labor del periodista hoy. Chiappe ha publicado con nosotros Tan real como la ficción.

***

Doménico Chiappe (Lima, 1970) es coordinador editorial en La Fábrica, imparte clases en el máster ABC- Complutense, además de formar parte del Instituto de Cultura y Tecnología de la Universidad Carlos III. Colaborador habitual de la revista Frontera D, desde sus inicios en la profesión - fue miembro fundador de la revista Primicia y del diario TalCual de Venezuela - se ha dedicado al periodismo de investigación, siendo reconocido con la Mención de Honor en los Premios Iberoamericanos de Unicef y la Agencia Efe. Pero fue al preparar sus talleres de periodismo literario cuando se dio cuenta de la poca bibliografía especializada que existe y, a partir de allí, nació el ensayo Tan real como la ficción (Herramientas narrativas en periodismo), publicado por la editorial Laertes.


¿El periodismo es un género literario?
Sí, porque contar una historia con profundidad e inteligencia es una forma de hacer literatura. El periodismo cuenta con la crónica y el reportaje para reconstruir por medio de la palabra estas historias.


Usted defiende que los recursos de la narrativa le pueden servir al periodista para cautivar al lector. ¿Cuál es la frontera entre la ficción y el retrato "atractivo" de los hechos?
La frontera infranqueable del periodista la traza lo real. El periodismo no fabula ni inventa. Lo que cuenta proviene de la investigación y no de la imaginación. Lo que no quiere decir que la realidad no pueda ser contada con las herramientas técnicas narrativas que han logrado hacer que la ficción cautive.


¿Es lícito convertir las personas en personajes de nuestras historias?
Es inevitable. Una persona posee cientos de cualidades que surgen según las circunstancias y nadie puede trasladar tal complejidad al relato de unos hechos sin elegir unas sobre otras. Al decidir cómo se retrata a esa persona, se le está convirtiendo en personaje. Hay una enorme responsabilidad en esta conversión. Y el periodista tiene que saber que, quiéralo o no, escribir sobre alguien, incluso sobre sí mismo, es convertirlo, convertirse, en personaje.


Asegura que "la única manera de hacer del periodismo un arte literario es a partir de la exploración de la humanidad individual". ¿Cree que los medios han querido explicar la realidad, demasiadas veces, desde los colectivos como si sus integrantes fueran entes homogéneos?

Muchas veces, demasiadas, en los medios leemos o escuchamos terribles generalizaciones, debido a esa tendencia, muy extendida, de tratar a entelequias como si fueran un individuo. En el fondo, es una forma de hacer ficción, lo que les facilita el trabajo, les evita indagar. Pero lo que resulta de esa práctica es un compendio de estereotipos.


Con el 15M, por poner un ejemplo, ¿se pecó de esa generalización?
Los tertuliantes habituales y muchos periodistas insistieron en afirmar que el 15M era un movimiento. Buscaban identificar a un líder que poder atacar. En esta estrategia había una manipulación del lenguaje muy estudiada, que evitaba dirigir a la opinión pública hacia lo que, a mi entender, significó esa protesta callejera y desorganizada: un llamado de atención a todo un sistema político, económico y social dirigido con una mediocridad, autocomplacencia y falta de visión increíble. Ahora hay gente que pretende capitalizar el 15M para ganar votos. Pero el 15M no fue ni siquiera un movimiento. Hubo tantas razones para salir a la calle como personas. De ahí la imposibilidad de consenso a la hora de formular propuestas.

En su libro, también habla de las diferencias entre crónica y reportaje.
Diserto sobre las diferencias entre la clave de ficción y la de realidad, pero también sobre las similitudes entre la crónica y el cuento, en cuanto a constituir el espacio para desarrollar al personaje y el espacio para la singularidad; y entre el reportaje y la novela, en cuanto a su ambición por mostrar un hecho desde múltiples perspectivas y lograr la polifonía. Es una apreciación muy personal, una evolución de estos dos conceptos.

Define tres entidades del texto: narrador, protagonista y focalizador. ¿Se puede romper esta estructura?
Se puede romper la estructura junto a todas las demás reglas. Pero antes hay que dominarlas. Saber lo que se hace y por qué se hace.

Muchas veces se le ha pedido al periodista que actúe como un observador imparcial... Una pretensión que tilda de "necedad"
Todo ser humano es deudor de su cultura. No puede despojarse de sus prejuicios, de su ideología, de su visión del mundo para convertirse en narrador. El que lo diga es un impostor. Mejor asumir, mostrar, ese bagaje con el que se enfrentan los hechos. Yo digo que más que hablar de "objetividad" se debe hablar de "honestidad". Más que de "verdad", de "pluralidad".

En su ensayo explica que "es probable que la figura del corresponsal viva sus últimos días". ¿Cómo han afectado las redes sociales a la profesión?
De muchas maneras. Quizás lo más importante sea que el editor ha perdido autoridad frente a sus lectores. Ya no hay dos o tres que le dicen a una nación qué, cómo y cuándo leer. Ahora hay mucha gente que recomienda temas y enfoques. La gente comienza a buscar el contenido, no la marca. Son tiempos muy duros para los que estaban acostumbrados a que el ciudadano que quería estar informado se dirigía al kiosco y elegía la cabecera de siempre. O encendía la tele y veía el informativo de las 9. Internet y las redes sociales no se puede controlar con tanta facilidad.

En el caso de los corresponsales, yo me alegro de que las tecnologías móviles y satelitales nos permitan saber qué sucede en esas regiones donde los periodistas, cada vez más acomodados, dicen que no pueden entrar. Y creo que pronto la mayoría de corresponsales tendrán que trabajar más o tendrán que buscar otro empleo. Se salvarán los mejores, lo que no temen a internarse en el terreno.

En el periodismo digital el lector puede participar de forma más directa.
En este momento, en las grandes redacciones, persiste el apego al papel. Sus web no son más que migraciones del tabloide. Allí no saben cómo ofrecer contenidos multimedia ni tampoco qué hacer con la enorme y valiosa cantidad de información que reciben de las comunidades digitales, así que el aporte del lector queda muy relegado y no pasa por el editor de contenidos, ni se toma en serio como noticia.

Sin embargo, la inmediatez que prima en la elaboración de los textos hace difícil que se apliquen algunas de las herramientas que propone.
El periodismo impreso ha perdido la batalla por la inmediatez y su rol está en ofrecer contenidos profundos, sesudos análisis y grandes historias. Utilizar las herramientas que propongo para la escritura de la realidad no quita más tiempo a la hora de redactar. Pero sí exige investigación. En los medios, los recursos van a los bolsillos de los consejeros y no se destina a investigar. Así que la materia prima llegue por otros canales, como gabinetes de prensa.

¿Conseguir la firma, escribir desde un estilo propio y reconocible, es uno de los objetivos al que deberíamos aspirar los redactores?
Solo el que aspire que sus escritos sean leídos y, a veces, guardados y, con suerte, releídos.

Cuando utilizamos el diálogo, sea en una entrevista o en una crónica, estamos "imitando" la forma de hablar, pero no reproduciéndola. ¿No existe el riesgo de forzar la interpretación y acabar diciendo algo que el protagonista no ha dicho?
El riesgo siempre existe, incluso sin reconstruir un diálogo, y hay que asumirlo, a menos que quieras ser un simple altavoz.

También podemos utilizar metáforas para explicar mejor algunas realidades. ¿Por qué cree que se utilizan tan poco en los diarios? ¿Las revistas son un mejor hábitat para el periodismo narrativo?
Las revistas, con pocas excepciones como New Yorker o Etiqueta Negra, se han convertido en catálogos de publicidad, cada vez menos encubierta. El hábitat ideal comienza a ser el espacio digital, cuyo territorio se crea a medida que se crean contenidos y no tienen la limitación del "espacio". Allí se consolida el fenómeno que Benjamín Lana llama "el periodista sin medio" y que en Estados Unidos, por ejemplo, comienza a hablar de tú a tú con los grandes diarios.

Díganos alguna técnica básica que utiliza en sus talleres para pasar del estereotipo al arquetipo.
Les propongo que narren a través de la acción, de una acción elegida después de mucha observación, y que le dejen los adjetivos al lector.

Después de la filosofía post estructuralista aún vemos que la mayoría de textos siguen la estructura aristotélica de comienzo, nudo y desenlace. ¿Por qué hay tanto miedo a romperla?
Porque es muy efectiva. Utiliza la cualidad temporal para ordenar los elementos de una historia, los equilibra con naturalidad.

Hablemos del punto de vista. ¿Cómo acertar en el tono y la perspectiva?
Hay que plantearse primero qué se quiere contar y luego cómo. Cada historia funciona mejor con una perspectiva que con otra; necesita un tono específico. Son decisiones que se deben tomar antes de empezar a escribir. Lo ideal es conocer cuáles opciones tiene un narrador y qué matices aporta cada punto de vista, para elegir el más adecuado a las respuestas sobre qué y cómo contar.

Uno de los capítulos de su libro está dedicado a la entrevista. ¿Cómo romper el discurso ya cerrado de alguien que está de promoción y que ha repetido las mismas respuestas cientos de veces en los últimos días?
Sueño con el día en que los medios de comunicación tracen su propia agenda y marginen las entrevistas de promoción al plano que deben tener realmente en el mundo que vivimos: mínimo. Creo que alguien es entrevistable a partir del momento en que deja de vender algo.

En sus conclusiones apuesta por el "seguimiento de la historia cuando deja de ser última hora".
Creo que la noticia se encuentra en la investigación y no en el calendario. Si el periodista corre permanentemente detrás del último suceso y no se queda el tiempo necesario en ninguna parte para profundizar y hacerle seguimiento a un suceso, la noticia siempre dependerá del calendario.

Para concluir, cítenos dos clásicos del periodismo narrativo que le hayan influenciado, y dos periodistas en activo que sigan ejerciendo la profesión como una "literatura de los hechos"
A mis estudiantes les digo que si solo van a leer dos libros de periodismo en su vida que sean Hiroshima de John Hersey, y Despachos de guerra de Michael Herr; aunque a mí, en mis inicios, me influenciaron los libros de Ryszard Kapuscinski y Al pie de un volcán te escribo, de Alma Guillermoprieto.

A pesar de que los periódicos cada día tienen menos qué leer, sigue existiendo una legión de periodistas excelentes. Voy a mencionar a estos dos por tres razones: son muy buenos, defienden el oficio cada día y tengo el privilegio de contar con su amistad: Alfonso Armada y Julio Villanueva Chang.

viernes, 30 de septiembre de 2011

El jueves 6 de octubre, en la librería La fugitiva de Madrid, taller con Doménico Chiappe

La librería madrileña La Fugitiva organiza un taller con Doménico Chiappe, autor de Tan real como la ficción. ¿Por qué? Pues por lo que se expresa a continuación:



«Hola a todas,

Ahora con esto de internet parecería que la única solución para la prensa escrita pasa por la calidad de sus artículos, pero no basta con decir que a la actual mediocridad de la prensa la salvará contar historias bien escritas. Hay que decir cómo hacerlo. Cómo aplicar las técnicas narrativas que dominan los grandes autores en la tarea de informar sobre la realidad. El libro Tan real como la ficción reúne las principales técnicas de la narrativa de ficción y cómo se han utilizado en textos periodísticos: personaje, estructura, trama, tema, tensión, tiempo, ambiente, punto de vista...

Y desde La Fugitiva al autor de este libro, Doménico Chiappe, se le ha ocurrido plantear un Taller exprés el próximo jueves 6 de octubre a las 20h. El aforo es limitado y previa inscripción. Se recomienda la lectura previa del libro. Para más información al respecto visita nuestra web www.lafugitiva.com»

lunes, 18 de abril de 2011

Ha aparecido una nueva reseña sobre Tan real como la ficción, el ensayo periodístico de Doménico Chiappe, esta vez en El Cultural del diario El Mundo. La consignamos aquí.



Es ésta una declaración de amor a una profesión tan necesitada hoy de cariños y arrumacos como de una revalorización urgente de la profesionalidad frente a blogosferas y otras irrupciones diletantes. Para y por el periodismo ha escrito Doménico Chiappe (Lima, Perú, 1970) Tan real como la ficción, una utilísima caja de herramientas narrativas con que engrasar y poner a punto esa ejecutoria mágica que hace posible la civilizada actividad de leer el periódico cada mañana.

El periodismo entendido -y defendido- como género literario: de qué manera presentar a los personajes, elegir al protagonista, transformar a una persona en personaje... Pero también hay aquí varias clases magistrales acerca del punto de vista, la descripción del “lugar de los hechos”, la estructura, el diálogo, el tiempo narrativo o la concatenación necesaria de la triada “conflicto, tensión y misterio”. La crónica, el reportaje, la entrevista y la investigación son los cuatro puntos cardinales de Chiappé. Y todo ello pespunteado de riquísimos fragmentos, a modo de ejemplos, de las páginas más brillantes de la historia del periodismo y de la literatura. Si es periodista o sólo uno de los últimos hedonistas lectores de prensa, aquí hay diamantes brutos.

viernes, 15 de abril de 2011

Tan real como la ficción: necesario, único. Una reseña de López-Aguirre

Damos noticia de una nueva reseña sobre Tan real como la ficción, de Doméncio Chiappe. Esta vez, la reseña aparece en la página web del Laboratorio de escritura, y la firma Carlos López-Aguirre.


Hay libros que están dispuestos a revelar los secretos más ocultos de otros textos. Este es el caso de Tan real como la ficción del escritor y periodista Doménico Chiappe, quien ha publicado esta obra como el resultado de años de ejercer el oficio periodístico e impartir decenas de talleres y cursos de Periodismo Narrativo.

Quizá sea incorrecto buscar un adjetivo para definir un libro de periodismo, pero en este caso es necesario, y el elegido es único. No se conoce hasta el momento una obra dedicada por completo al análisis de las diferentes herramientas narrativas que pueden ser utilizadas en periodismo. En cada capítulo el autor ofrece una explicación clara y concisa de cada una de ellas, como los personajes, el punto de vista, la descripción, la estructura o el diálogo, y siempre acompañada de ejemplos de los grandes maestros en la materia, como Gay Talese, Anna Politovskaya, Jon Lee Anderson, Norman Mailer, entre muchos otros. Lo que convierte a este libro como una de las principales referencias para los interesados en el tema.

Al mismo tiempo, Chiappe coloca al nivel que se merece a un género menospreciado, que tiene poco espacio en las estanterías de narrativa, a menos que se trate de autores reconocidos, como es el caso de Ryszard Kapuściński o Truman Capote, o que incluso los libreros no saben dónde acomodar, como fue el caso de El factor humano de John Carlin, que en un principio fue colocado en Historia, pero que después del estreno de la película Invictus de Clint Eastwood no sólo tuvo el honor de encontrar un espacio en narrativa, sino incluso en la mesa de novedades.

Definitivamente Tan real como la ficción se convertirá en un libro de consulta básico para aquellos que amamos y respetamos este género apasionante.

//Carlos López-Aguirre es profesor del curso de Narrativa de No Ficción del Laboratorio de Escritura.

viernes, 8 de abril de 2011

“Tan real como la ficción” de Doménico Chiappe. Un texto fundamental para enfrentarse al vértigo de la creación

Nos alegra mucho recibir reseñas como la de Javier Velasco Oliaga, de un libro como Tan real como la ficción, de Doménico Chiappe. Fue publicada en Todo literatura y como nos gusta coleccionar reseñas de este tipo, nos permitimos reproducirla aquí.

***

Tan real como la ficción de Doménico Chiappe es un libro que todo amante a la literatura y al periodismo de calidad no deberá dejar de leer. El subtítulo del libro nos da la clave sobre lo que va la obra: Herramientas narrativas en periodismo. Si queremos saber qué herramientas son esas y cómo utilizarlas convenientemente, no nos quedará más remedio que tener como cabecera el librito. No se dejen engañar por su tamaño, las esencias y los venenos suelen venir en recipientes pequeños.


Las esencias, porque si viniesen en recipientes enormes no tendríamos dinero para poder pagarlas y los venenos, pues lo mismo y es que leyendo el libro, el veneno de la literatura correrá por nuestras venas. Y si además quieren saber más sobre la materia, se deberán apuntar al curso del Taller Literario que imparte en la librería Fuentetaja. Créanme si les digo que la tentación será enorme después de leerlo.

La obra es casi un libro de texto. En él se estudian los personajes, cómo presentar y cómo elegir al protagonista; el punto de vista desde el que se afronta la obra, quién es el narrador y por qué se debe escribir en primera, segunda y tercera persona; cómo se describe el lugar de los hechos; cuál es su estructura: lineal o circular; cómo se deben afrontar los diálogos; desde dónde se debe afrontar la obra, cuál debe ser el tiempo narrativo y cuáles son los recursos que se deben utilizar; qué es lo que subyuga al lector, lo que hace que leamos o no un libro; cómo se ha de redactar teniendo en cuenta para quién se narra y unas recomendaciones para saber cómo realizar una entrevista.

Como ven, es un tratado interesante y preciso sobre el difícil arte de la escritura. Y todo esto trufado de numerosos ejemplos, ninguna afirmación en el libro es gratuita y todas están lo suficientemente documentadas. Por su escáner han pasado centenares de novelas, millares de reportajes periodísticos y todos ellos han sido diseccionados con el hábil bisturí de la escritura porque, al final, un bolígrafo -ahora ya no, es el teclado con lo que escribimos-, es el bisturí con lo que penetramos en el tejido de nuestros pensamientos y plasmamos el mundo y la vida tal y como la vemos o sentimos.

No es lo mismo escribir un reportaje que una crónica. Ésta es un espacio para la singularidad, aquel para la pluralidad. No es lo mismo un libro de viajes o de crónicas de una guerra que una novela, ésta está más emparentada con la crónica que con el reportaje. En el libro hay muchos ejemplos y quien lo lea sabrá los recursos que utilizan los escritores para captar la atención de los lectores y más ahora que los medios audiovisuales atraen más nuestros sentidos que las páginas blancas de un libro.

La descripción de los personajes y de los ambientes han variado ostensiblemente desde el siglo XIX, en ese siglo estaban acostumbrados a largas descripciones minuciosas y de gran colorido. En la actualidad “un buena descripción que persuada al lector, alterna lo físico con la etopeya; un rasgo visual combinado con otro emocional en la misma línea” (pág.18). Como vemos, la descripción ha cambiado; el lector ya no se somete a esas largas y redundantes descripciones de antaño, en la actualidad queremos acción y ésta se ha de alternar con ella.

Así, en el libro va tratando todas las técnicas narrativas que los autores suelen utilizar y que tienen en la actualidad más predicamento. El punto de vista del narrador es para Chiappe el arma más eficaz de manipulación de la información. Es el narrador en primera persona el que tiene licencia para reflejar opiniones, es la que suele utilizar el cronista y el reportero. El novelista también utiliza la primera persona cuando quiere dar dinamismo a la obra y, como hemos visto, para dar su opinión y punto de vista.

El novelista suele escoger la tercena persona, el narrador omnisciente que ve todo como una cámara objetiva y mantiene una equisciencia mayor, pero es ante todo invisible para el lector; todo lo contrario que cuando relata en primera persona, entonces es visible y con ello puede conseguir mayor empatía con el lector.

La estructura es fundamental en una obra, sea reportaje, crónica o novela. En el reportaje se cuenta cómo afecta el suceso a la vida de quienes se han visto inmiscuidos en él, en la crónica se suele recurrir a la cronología de los sucesos, en la novela es el punto de vista del novelista el que prevalece y en ocasiones utiliza uno u otro recurso según conviene al desarrollo de la obra. La antigua estructura de planteamiento, nudo y desenlace se sigue utilizando, pero se suele romper esa técnica según convenga a los fines del autor, por eso nos encontramos con textos circulares donde el lector es manipulado por los fines del autor a su conveniencia, haciendo resaltar lo que más le interese.

El diálogo es una herramienta fundamentalmente de la novela y también de la crónica. Pero lo que realmente define una obra de ficción es el conflicto, sin él el lector no quedará subyugado por una obra. El conflicto debe existir en las escenas. Éstas, cada vez son más cortas, más visuales y cada escena deberá acabar con un conflicto, es una técnica ya utilizada por los folletines de todas las épocas. Es la mejor herramienta para que enganche un texto al lector.

Estamos pues ante una obra, que bien pudiera ser un manual para cualquier aficionado a la escritura. El texto da muchas claves, pero la fórmula mágica para escribir un texto ha de ser personal. Es la honestidad del autor al enfrentarse con el papel vacío la que prevalece, el proceso de desnudar su alma ante el lector el que le hará elegir si un texto le resulta interesante o no. Chiappe consigue interesar con su texto porque ha desnudado sus conocimientos y los ha puesto al servicio del lector. Quien esté interesado en el proceso creativo, encontrará el texto fundamental para enfrentarse al vértigo de la creación con mayúsculas.

viernes, 18 de febrero de 2011

Tan real como la ficción, dimarts 22 de febrer a Barcelona / martes 22 en Barcelona!

PRESENTACIÓ DEL LLIBRE

TAN REAL COMO LA FICCIÓN
Herramientas narrativas en periodismo



[CAT]

DIMARTS 22 DE FEBRER 2011

El dimarts 22 de febrer, Doménico Chiappe, autor de l’assaig de periodisme literari Tan real como la ficción. Herramientas narrativas en periodismo, visita Barcelona. Aquesta serà la seva agenda:

16.30 a 17.30: Presentació del llibre a la Llibreria Alibri (C/Balmes 26, Barcelona). Chiappe estarà acompanyat de Leonardo Valencia, director del Laboratorio de Escritura.

18.30 a 19.45: Classe de periodisme literari OBERTA A TOTHOM, acompanyat de Jordi Carrion i Laura Borràs (aula 40.252 de la Universitat Pompeu Fabra, C/ Ramon Trias Fargas, 25-27, campus Ciutadella, 08005 Barcelona)


[CAST]

MARTES 22 DE FEBRERO

TAN REAL COMO LA FICCIÓN
Herramientas narrativas en periodismo

MARTES 22 DE FEBRERO 2011

El martes 22 de febrero, Doménico Chiappe, autor del ensayo sobre periodismo literario Tan real como la ficción. Herramientas narrativas en periodismo, visita Barcelona. Esta será su agenda:

16.30 a 17.30: Presentación del libro en la Llibrería Alibri (C/Balmes 26, Barcelona). Chiappe estará acompañado de Leonardo Valencia, director del Laboratorio de escritura.

18.30 A 19.45: Clase de periodismo literario ABIERTA A TODOS, Chiappe estará acompañado de Jordi Carrion y Laura Borràs (aula 40.252 de la Universidad Pompeu Fabra, C/Balmes 132-134)

martes, 15 de febrero de 2011

"Usted ha sido testigo, está obligado a recordar". Crónica de una presentación.

Ángel Vivas escribe una buena crónica sobre la presentación de Tan real como la ficción en la librería La Central (Madrid), para El Mundo.



"El estilo literario puede salvar a los periodistas"

Ángel Vivas / Madrid

"El retorno a la investigación y el estilo literario podría salvar al oficio de la mediocridad de los periodistas, cada día más acomodados y partícipes del discurso oficial del poder (económico, político, cultural) y del auge de la dispersión informativa que fomenta el ciberespacio". Así arranca la conclusión con que el periodista Doménico Chiappe cierra su ensayo Tan real como laficción (Laertes), un análisis crítico del periodismo actual, que acaba de ser presentado en un diálogo del autor con su colega Alfonso Armada.

"El periodismo está en un proceso de embrutecimiento, que es general en la sociedad y que consiste en la simplificación del discurso y la comodidad; y creo que ese estilo es el que puede salvarle", dice Chiappe. "La televisión es escandalosa en su mediocridad y la radio es una máquina de opinión", añade este profesional que imparte un taller de periodismo narrativo en la Escuela de Escritura Creativa Fuentetaja y que obtuvo una Mención de Honor en los Premios Iberoamericanos de Unicef y la agencia Efe. Instigado por Alfonso Armada, Chiappe habló del ciberespacio, de la imaginación, de lo que el periodismo tenga de arte y de oficio, de casos como los de Truman Capote o Kapuscinski o de la eterna cuestión de la verdad objetiva. Lo mejor del ciberespacio le parece esa suerte de microfísica del poder que diluye la autoridad del editor. Lo peor, el amateurismo que lo invade. "La imaginación es el olfato del periodista", define Chiappe, "y te puede guiar cuando buscas algo. Es útil en la fase de investigación, ya que te permite intuir hacia dónde dirigir tus pasos. Pero a la hora de escribir ya no cabe la imaginación; sólo 1o averiguado y real".

En cuanto al oficio sostiene que éste "es algo mecánico, y el periodismo bien hecho no debe ser mecánico; el periodismo tiene más de arte que de oficio". "Escribí el libro", añade, "desde el entusiasmo por los buenos textos y la indignación por el periodismo convertido en oficio". Y cita como ejemplos de los primeros los de Kapuscinski, al que considera un maestro; Hiroshima, de John Hersey; Despachos de guerra, de Michael Herr, sobre la de Vietnam, o La canción del verdugo de Norman Mailer, "que maneja la tensión de un modo magistral".

"El periodista es un mudo que señala", ha escrito Chiappe en su libro. "Al decir eso", se explicó en la presentación, "quiero decir que es alguien que no debe intervenir en la historia que cuenta; y si ha intervenido, debe señalarlo. Pero también defiendo la voz del periodista". La presentación estuvo llena de reflexiones y consejos útiles para los profesionales y los lectores de prensa. Ejemplos: "El mal periodista surge de la investigación insuficiente, no de las herramientas usadas". "Siempre das una versión, no la verdad. De ahí la necesidad de una investigación profunda". "Hay pluralidad, no objetividad, ya que nadie logra despojarse de su ideología o sus prejuicios. La pluralidad es lo que nos permite acercarnos a la objetividad" . Y éste: "El periodismo es un género que hay que trabajar también con intención artística".

Ademas de tirarle de la lengua a Chiappe, Alfonso Armada recomendó los consejos para hacer entrevistas que incluye el libro. En ese pasaje, Chiappe sostiene, entre otras cosas, que "la entrevista es, en el fondo, un acto acusatorio: usted ha sido testigo, está obligado a recordar".

miércoles, 2 de febrero de 2011

Benjamín Lana y Doménico Chiappe presentan "Tan real como la ficción" en FNAC El Callao, el martes 8 de febrero, a las 19.00.

Laertes editorial y FNAC se complacen en presentar el libro Tan real como la ficción. Herramientas narrativas en periodismo, de Doménico Chiappe, en el FNAC El Callao (C/Preciados 28, Madrid), el martes 8 de febrero, a las 19.00.


Doménico Chiappe (Lima, 1970). Escritor. Desde los noventa trabajó como periodista de investigación. Fue miembro fundador de la revista Primicia y del diario TalCual, en Venezuela. Es colaborador de la publicación digital Frontera d. Actualmente imparte su taller de periodismo narrativo en Fuentetaja Literaria (Madrid) y en el máster del diario ABC. Es coordinador editorial de La Fábrica. Por una serie de reportajes sobre niños apátridas fue galardonado con la Mención de Honor en los Premios Iberoamericanos de Unicef y la Agencia EFE. También es autor del libro de cuentos Párrafos sueltos (2003), la novela Entrevista a Mailer Daemon (2007) y la obra multimedia Tierra de extracción, elegida por Electronic Literature Organization para su antología ELC2, como una de las mejores obras de literatura multimedia de habla no inglesa. Se crió en Venezuela y desde el año 2002 vive en Madrid.

Benjamín Lana es director editorial de Medios Regionales de Vocento desde setiembre de 2010. Nacido en Zalla, Vizcaya, hace 42 años y licenciado en Ciencias de la Información, Benjamín Lana acumula una experiencia de más de dos décadas dedicadas al ejercicio del periodismo y al desarrollo de nuevos proyectos editoriales. Bien temprano se inició en la radio pública vasca y fue editor de uno de los primeros proyectos de prensa local que se extendieron por España a principios de los noventa. Entre 1998 y 2000 dirigió el Gabinete de Comunicación de la Universidad del País Vasco, donde ensayó los servicios digitales pioneros de difusión de información. Su experiencia en medios impresos se acredita con su paso por cabeceras de difusión nacional como El Mundo o en regionales como El Diario Vasco de San Sebastián, El Correo de Bilbao y El Comercio de Asturias, periódico este último del que llegó a ser director adjunto y jefe de información. Tras prestar sus servicios en estos tres diarios de Vocento, Lana se trasladó a Madrid a finales de 2007 para ser director de Innovación y Desarrollo Editorial del grupo, área enmarcada en la Dirección Editorial de Medios Regionales, cuya dirección asume ahora.

miércoles, 26 de enero de 2011

Doménico Chiappe y la honestidad del periodista (mañana en la Central del reina Sofía)

Reproducimos aquí el cable de la agencia EFE que publicó El Confidencial. Las reflexiones que lanza el autor de Tan real como la ficción, Doménico Chiappe, en este cable pueden servir com perfecta introducción a la presentación del libro que tendrá lugar mañana en La central del reina Sofía (C/ Santa Isabel, 52, mañana, a las 19.30. [más info] ¡Os esperamos!


Doménico Chiappe


Madrid, 25 ene (EFE).- El escritor venezolano Doménico Chiappe afirma en su ensayo "Tan real como la ficción" que el periodismo es un género literario, "un arte, más que un oficio", donde es imprescindible contar con la mirada honesta del que cuenta: "La honestidad es lo único que puede compensar la falta de objetividad".

"Es la ética la que, combinada con la técnica, permite influir en el modo de contar una noticia, y decimos influir -que es una manera amable de decir ´manipular´- porque desde el momento en el que tú eliges el punto de vista para contar, influyes, y eso debe saberlo el periodista", explica el escritor en una entrevista con Efe.

Chiappe, un venezolano nacido en 1970 en Perú (lo llevaron a Caracas con tan sólo tres años), ha sido "cocinero antes que fraile", ya que, además de ser periodista, inició su vida laboral en medios como la revista Primicia, el diario El Nacional o el diario local TalCual, dirigido por Teodoro Petkoff.

Autor del libro de cuentos "Párrafos sueltos" (UCM, 2003) y de la novela "Entrevista a Mailer Daemon" (La Fábrica Editorial, 2007) debutó como artista multimedia con la novela colectiva "Tierra de Extracción" y ahora publica su primer ensayo, "Tan real como la ficción" (Laertes).

El ensayo, que comenzó a fraguarse en la mente de Chiappe cuando llegó a España, hace nueve años, se formuló finalmente tras comprobar en sus propias clases de literatura que "las estrategias para escribir narrativa de ficción son ideales también para escribir no ficción y de hecho, hay muchos periodistas que las han aplicado".

"Pero, como no hay libros sobre la teoría narrativa, decidí investigar en mis lecturas de periodismo; a la vez, en cada una de mis clases lo contrastaba con mis alumnos e iba escribiendo para ellos textos que ilustrasen mi idea. Cuando di con el título, me di cuenta de que ya estaba escrito", explica.

El ensayo se estructura en una introducción y una conclusión donde Chiappe desvela "su visión del oficio, frente a la literatura y frente a los retos que el periodista tiene por delante en esta era digital, de bajo presupuesto", y después ofrece herramientas que explican cómo se convierte a una persona en personaje: "Ese es el periodismo", asegura.

El libro enseña, además, cómo conocer y elegir los puntos de vista; potenciar la descripción; manejar la tensión y las estrategias temporales, a construir diálogos y -"lo que más me gusta", añade Chiappe, "consejos para hacer una entrevista".

"Cada vez que un jefe da una instrucción a un redactor, está influyendo en la noticia y esa influencia, que siempre va a existir, tiene que estar en base a la honestidad del periodista, en esos principios éticos mínimos", un "detalle" que no se cuenta en la universidad, se lamenta Chiappe.

"Es más, cuando entras en una redacción de cualquier medio a aprender el oficio, nadie te habla de eso, y eso es crucial", asevera el profesor, para quien lo peor del caso es que "al final, lo que sucede es que el periodista se queda sin voz y actúa como mero transcriptor. Eso hay que combatirlo", concluye.

Chiappe desearía que su texto sirviera para que muchos jóvenes con idea de convertirse en periodistas reflexionaran sobre "el altísimo grado de responsabilidad que se tiene al discriminar, primero a la persona, y luego las cualidades que eliges de esa persona para convertirlo en personaje", explica.

Chiappe ha enseñando en talleres de creación literaria y periodismo literario e hipermedia y actualmente es profesor del Máster de Periodismo del diario ABC e investigador del Instituto de Cultura y Tecnología de la Universidad Carlos III. EFE aga/ca

viernes, 21 de enero de 2011

Alfonso Armada y Doménico Chiappe presentan "Tan real como la ficción" en La Central del reina Sofía de Madrid, el 27 de enero, a las 19.30

Laertes editorial y La Central se complacen en presentar el libro Tan real como la ficción. Herramientas narrativas en periodismo, de Doménico Chiappe, en La Central del Reina Sofía de Madrid (C/ Santa Isabel, 52), el jueves día 27 de enero, a las 19.30h.

Junto a Doménico Chiappe, presentará el libro Alfonso Armada, que ya escribió esta reseña para el diario ABC. ¡Os esperamos a todos!





Doménico Chiappe (Lima, 1970). Escritor. Desde los noventa trabajó como periodista de investigación. Fue miembro fundador de la revista Primicia y del diario TalCual, en Venezuela. Es colaborador de la publicación digital Frontera d. Actualmente imparte su taller de periodismo narrativo en Fuentetaja Literaria (Madrid) y en el máster del diario ABC. Es coordinador editorial de La Fábrica. Por una serie de reportajes sobre niños apátridas fue galardonado con la Mención de Honor en los Premios Iberoamericanos de Unicef y la Agencia EFE. También es autor del libro de cuentos Párrafos sueltos (2003), la novela Entrevista a Mailer Daemon (2007) y la obra multimedia Tierra de extracción, elegida por Electronic Literature Organization para su antología ELC2, como una de las mejores obras de literatura multimedia de habla no inglesa. Se crió en Venezuela y desde el año 2002 vive en Madrid.

Alfonso Armada (Vigo, 1958) es periodista. Durante 14 años trabajó para el diario El País, cinco como corresponsal para África, y desde 1999, para ABC. Ha cubierto el cerco de Sarajevo, el genocidio de Ruanda y el ataque contra las Torres Gemelas. Además de trabajar como reportero desde que regresó de la corresponsalía de ABC en Nueva York, desde septiembre de 2009 dirige el máster de periodismo de este periódico. Es también editor y uno de los promotores de la revista digital fronterad.com. Ha publicado, entre otros, los libros Cuadernos africanos; España, de sol a sol; El rumor de la frontera; Nueva York, el deseo y la quimera; El sueño americano. Cuaderno de viaje a la elección de Obama; Diccionario de Nueva York y, con Gonzalo Sánchez-Terán, El silencio de Dios y otras metáforas. Una correspondencia entre África y Nueva York. Ha publicado también obras de teatro, como La edad de oro de los perros / Sin Maldita Esperanza, y poemarios como Pita velenosa, porta dos azares, Los temporales y TSC. Diario da noite.

jueves, 13 de enero de 2011

Tan real como la radio

Siguen llegando reacciones, ecos, al ensayo de periodismo literario que ha escrito Doménico Chiappe, Tan real como la ficción. A ritmo de jazz, los compañeros del programa Literatura en breve (Radio 5 de RNE) leen algunas de las citas que acompañanan el libro de Chiappe. ¡Pónganse cómodos, y escuchen!

martes, 11 de enero de 2011

"La imaginación y el periodismo", una reseña de Alfonso Armada sobre el libro "Tan real como la ficción"

Antonio Armada escribió esta reseña de Tan real como la ficción. Herramientas narrativas en periodismo, de Doménico Chipappe, para el diario ABC, y salió publicada el día 9 de enero de 2011. Pronto daremos noticia de las próximas presentaciones del libro...



Los autores de narrativa necesitan imaginación y vivencias para retratar un pedazo de vida y convertirlo en un relato universal y mágico. Los periodistas prescinden de la imaginación a la hora de escribir, pero no a la hora de investigar porque la imaginación puede indicar dónde se encuentran los eslabones extraviados, para ir tras ellos; buscarlos aunque sólo se tenga una corazonada. Y, si se encuentran, sólo si se encuentran, escribirlos. A esta cualidad algunos la llaman olfato». Son observaciones de Doménico Chiappe (autor de Entrevista a Mailer Daemon: No es un seudónimo póstumo de Norman Mailer, sino el tipo que nos escribe desde el hiperespacio de internet para avisarnos de que nuestro mensaje no llegó), útiles para narradores profesionales, tanto de los que se sirven de la pluma para contar historias falsas (novelistas) como verdaderas (periodistas). La imaginación serviría para elaborar una historia verdadera a partir de la foto de Humberto Mayol en Cuba. Primero, ir tras el transportista.

Como la historia que se podía haber escrito topografiando fotográficamente la casa en la que vivió el disidente cubano Orlando Zapata, que murió tras larguísima huelga de hambre. Recuerda Chiappe en «Tan real como la ficción. Herramientas narrativas en periodismo» la diferencia entre veracidad y verosimilitud, y esgrime el pacto, siempre tácito, pero que acaso habría que hacer explícito, con el lector, un pacto que no puede ser el mismo si el que lo firma es novelista o periodista. Sostiene Chiappe: «En el fondo, la ficción tiene el compromiso con el lector de la verosimilitud. El periodismo, de la veracidad. El autor suscribe esos pactos cuando escribe: el ficcionador levanta una historia que aparenta ser verídica, mientras que el periodista rehúye de todo aquello que no consta como sucedido. Mientras que el primero construye a partir de artificios, el segundo realiza un camino inverso y desbroza la historia para desmontar todo lo que parezca falso».

Ese fue el equívoco que estalló como una bomba de tiempo cuando apareció la esmerada biografía que Artur Domoslawski dedicó a su maestro y amigo: Kapuscinski. Non fiction. De ella se deduce, y para ello se aporta documentación incontrovertible, que el gran reportero y escritor polaco fue a veces más escritor que periodista. Como cuando escribió El emperador a cuenta de Haile Selassie, que parece una historia en la estirpe de Franz Kafka. Aunque la herramienta primordial para todo plumilla sea el lenguaje, no lo son los requisitos y la linde la fija la tentadora imaginación. Una sirena que resulta preciosa: a la hora de elegir los temas y las formas narrativas de abordarlos. Pero sin perder jamás de vista la marca de los hechos.