lunes, 25 de mayo de 2015

Presentación:

FÒRUM ALTAÏR

«La leyenda de Smara» 

28 / 05 / 2015 a las 19:00 h 

Llibreria Altaïr 

Gran Vía de les Corts Catalanes, 616, Barcelona


Presentación del libro Ver Smara y morir, a cargo del periodista Pablo de Dalmases. 

Desde una gran lejanía, menos física que no cultural y mental, el aura mítica del universo sahariano ha absorbido como un imán a los buscadores de quimeras de todos los tiempos. Los de hoy pueden ir donde quieran sin más peligro que el de la propia imprudencia; pero no hace mucho, el atrevimiento podía costar la vida. El francés Michel Vieuchange (Nevers, 1904 - Agadir, 1930), fascinado por la figura difusa del jeque Ma el Ainin, que a finales del s. XIX fundó la ciudad de Smara y, poco después lideró una lucha a la desesperada contra la penetración extranjera en el Sahara Occidental, tuvo que pagar este precio. Si el diario de camino Vieuchange, publicado por su hermano Jean después de su muerte, era el relato de un joven escritor atrevido, aventurero e inquieto que reflejaba su pasión por adentrarse en un mundo del que hay pocos testigos, Ver Smara y morir, la traducción que ahora publica la editorial Laertes, se convertirá en un clásico de referencia obligada por los comentarios que añade su traductor, Larosi Haidar, y el sólido trabajo introductorio de Pablo de Dalmases, tan riguroso como lúcido, merecedor por sí mismo de un lugar destacado en las aproximaciones históricas al personaje y su epopeya, con las luces y las sombras que lo rodean.

¡Les esperamos!


Presentació:

FÒRUM ALTAÏR 

«La llegenda de Smara»

28 / 05 / 2015 a les 19:00 h 

Llibreria Altaïr 

Gran Vía de les Corts Catalanes, 616, Barcelona


Presentació del llibre Ver Smara y morir, a cárrec del periodista Pablo de Dalmases.


Des d'una gran llunyania, menys física que no pas cultural i mental, l'aura mítica de l'univers saharià ha absorbit com un imant els buscadors de quimeres de tots els temps. Els d'avui poden anar on vulguin sense més perill que el de la pròpia imprudència; però no fa tant l'atreviment podia costar la vida. El francès Michel Vieuchange (Nevers, 1904 - Agadir, 1930), fascinat per la figura difusa del xeic Ma el Aïnin, que a finals del s. XIX fundà la ciutat de Smara i, poc després, liderà una lluita a la desesperada contra la penetració estrangera al Sahara Occidental, va haver de pagar aquest preu. Si el diari de camí Vieuchange, publicat pel seu germà Jean després de la seva mort, era el relat d'un jove escriptor agosarat, aventurer i inquiet que reflectia la seva passió per endinsar-se en un món del que hi ha pocs testimonis, Ver Smara y morir, la traducció que ara en publica l'editorial Laertes, es convertirà en un clàssic de referència obligada pels comentaris que hi afegeix el seu traductor, Larosi Haidar, i el sòlid treball introductori de Pablo de Dalmases, tan rigorós com lúcid, mereixedor per si mateix d'un lloc destacat en les aproximacions històriques al personatge i la seva epopeia, amb les llums i les ombres que l'envolten.

Us hi esperem!

viernes, 22 de mayo de 2015

Entrevista:

Marta Ballesta entrevista per al programa de BTV "Connexió Barcelona" a José M.ª Núñez Espallargas, autor de Arqueología en los Encantes. Guía del buscador de maravillas.

Marta Ballesta entrevista para el programa de BTV “Connexió Barcelona” a José M.ª Núñez Espallargas, autor de Arqueología en los Encantes. Guía del buscador de maravillas.


Poden escoltar i veure l'entrevista seguint el següent link:
Pueden escuchar y ver la entrevista siguiendo el siguiente link:

jueves, 14 de mayo de 2015

Reseña:

Reseña de Pablo-Ignacio de Dalmases 
en Travelport, Revista de Viajes y Turismo (n.º 137, 2015)

Pocas ciudades han padecido una más asenderada peripecia durante el siglo XX que Belgrado, capital primero del reino y luego de la república federal de Yugoslavia y, tras la desmembración del estado multinacional, de la nueva república de Serbia. Apagado por fortuna el fuego de la guerra y recuperada la paz en la zona, el país, empequeñecido en tamaño, pero consolidado como realidad cultural  y política, tiene en su capital uno de los principales signos de identidad. Belgrado es una ciudad interesante, con puntos de alto valor histórico, como la fortaleza de Kalemegdan y una elegancia heredada de tiempos pretéritos, pero muy puesta en sazón. Eladi e Iván Romero la han recorrido y explicado con todo detalle en esta guía urbana que se suma a la veterana colección «Rumbo a...» de Laertes, que se acerca inexorablemente al centenar de volúmenes.

martes, 12 de mayo de 2015

Intervención de Pío Maceda en la presentación de su libro, 
Diálogos con Manuel B. Cossío 
Mejoremos la educación, 
en el Ateneo de Madrid (11 de mayo de 2015)


Buenas tardes.   

Quiero agradecer a los integrantes de la mesa su colaboración para para presentar el libro Diálogos con Manuel B. Cossío. Mejoremos la educación. Y también a todos los que os habéis animado a acompañarnos en este encuentro. Lo hago en nombre propio y en el de la Editorial Laertes, cuyo responsable, Jacob Suárez no ha podido acompañarnos. Reivindico el papel de los pequeños editores que se esfuerzan en publicar a autores poco conocidos garantizando que los libros  permanezcan disponibles muchos años.

Es una suerte contar con estos compañeros de  mesa.
Manuel de Puelles Benítez, catedrático de Política Educativa de la UNED y, sobre todo, un maestro para muchos y para mí, que corrigió no sólo errores de bulto sino hasta los pequeños detalles del texto que forma este libro. 

Aurora Ruíz –que también me ayudó en la corrección– coordina el Colectivo «Lorenzo Luzuriaga» del que, a pesar de que aporto poco, recibo mucho. Bastantes ideas de este libro han salido de debates del colectivo.

Soraya Chapinal, es presidenta los MRPs de Madrid. Los MRPs han venido impulsando la innovación contra viento y marea a pesar de las dificultades.

José Carlos Tobalina, amigo y antiguo miembro de la Plataforma por la Escuela Pública de Leganés con la que sigue colaborando, hoy representa a la Sección de Educación del Ateneo que ha propiciado esta presentación. Es un privilegio poder hacerla en esta casa. (Cossío fue socio del Ateneo y participó en sus actividades.)

1- El texto de Diálogos con Manuel B. Cossío. Mejoremos la educación nació como  búsqueda de una  senda para acercar el sistema educativo a las necesidades de los alumnos. 
¿Es posible cambiar la sociedad, sus instituciones, la visión de las personas... sin cambiar la escuela? Creo que podemos coincidir en que no es posible un cambio real de la mentalidad y de las instituciones sin contar con un buen sistema educativo en sintonía con las necesidades de las personas de hoy.

2- ¿Por qué elegí el personaje de Manuel Bartolomé Cossío como guía para recorrer las principales innovaciones educativas y para plantear un reto en el presente?
En  los años 90 leí las memorias de un maestro exiliado –José de Tapia– que dirigió en México la escuela «Manuel Bartolomé Cossío». Retomando esas memorias descubrí el interés que Cossío había despertado en los maestros de principios del siglo XX. Y, al profundizar algo más, hallé que también fue un referente para sus conciudadanos, de forma que hasta un gobernante con ideas tan ajenas a las suyas, como fue el radical-conservador Lerroux, le nombró «ciudadano de honor de la República». 
De la personalidad atractiva de Cossío también me habló en una entrevista Antonio Jiménez-Landi, autor de la Historia de la Institución Libre de Enseñanza.
Esa personalidad le fue muy útil a Cossío para defender las mejoras en la educación con diferentes gobiernos (liberales y conservadores –los partidos que se turnaban en el gobierno–). Me sorprendió el contraste entre aquel momento cuando logró que los ministros conservadores no arrasaran las iniciativas que se habían puesto en marcha (colonias escolares, Museo pedagógico, Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, Escuela Superior del Magisterio, Instituto Escuela...), y lo que está ocurriendo desde los años 80 que han supuesto cambios legislativos cada vez que cambiaba el partido que conseguía el gobierno.
Manuel B. Cossío formó parte de una minoría que en el siglo XIX concibió que transformando la escuela ayudaban a aquella España atrasada a abrirse a Europa y a liberarse de prejuicios. Hoy somos muchos más los que decimos que la democracia, para ser fuerte, necesita una escuela que forme ciudadanos capaces de pensar por sí mismos para participar activamente en la vida social.

3- ¿Por qué elegí el recurso del diálogo?                                      
Porque permite transmitir ideas y contrastar opiniones de forma cómoda para el lector. El diálogo se ha utilizado desde el mundo clásico (Platón, Cervantes, Luis Vives...).  
Los diálogos van al final de cada apartado, subrayan algunos aspectos con datos que ofrece el propio Cossío respondiendo a mis preguntas y, algunas veces, por iniciativa propia (los viajes al extranjero para estar al día, el papel de las salidas a la naturaleza, la importancia de los trabajos prácticos para hombres y mujeres, la defensa de independencia de la escuela respecto a la Iglesia y los partidos, las misiones pedagógicas para acercar las cultura a aquella España rural y mal comunicada, el plan de formación de maestros de la República... así como el trato que tuvo con otras personas relevantes de la educación: Lorenzo Luzuriaga, José Castillejo, Herminio Almendros... Esa regla sólo se rompe en el último diálogo que sirve de despedida.

4- ¿Qué me llevó a concluir que se debe subrayar la dimensión pedagógica en un pacto político y social?
Para otorgar a la escuela pública un papel protagonista en la sociedad y en la integración de las nuevas generaciones, no basta con acordar los principales aspectos que eviten constantes cambios de leyes, sino que la educación debe modernizarse en todos los niveles para cumplir mejor su función. Los ciudadanos seguirán apoyando la escuela pública en la medida en que esta sea más capaz de atender bien a todos los alumnos. 
¿Qué ha impedido que iniciativas como la experimentación para la reforma del ministro Maravall y los Centros de Profesores no hayan contribuido a la generalización de ese cambio necesario?
Los maestros y profesores no somos menos sensibles a los cambios que otros profesionales. Si no hemos incorporado las prácticas de la escuela activa en el conjunto de los centros es porque ha faltado un acuerdo amplio para impulsarlas. Los conservadores vienen acusando a la escuela activa de acabar con el esfuerzo y de debilitar la autoridad, mientras que ellos presumen de reforzar ambos. El repaso a lo largo del libro de las principales experiencias innovadoras desde la Institución Libre, la Escuela Moderna, los centros que utilizaban los métodos de María Montessori o de Freinet, las Escuelas de Verano... dejan patente que los alumnos se esfuerzan porque trabajan con más interés y que la autoridad es más influyente al ser aceptada por los niños y  adolescentes. No podemos aprender a conducir, a cocinar, a hablar en público, a manejar un programa informático... a través del estudio de los libros. Necesitamos practicarlo. Tenemos que hacer una escuela mucho más activa.
Transformar el estilo de trabajo es más difícil que cambiar un solo hábito como fue lo de dejar de fumar en ambientes cerrados o circular a una velocidad razonable. Pero eso que parecía casi imposible se logró en poco tiempo. También debió ser difícil impulsar en todos los centros la lengua de una comunidad autónoma. Y ¿cómo se consiguió? Porque hubo un acuerdo amplio de las fuerzas políticas y sociales y se pusieron los recursos necesarios por considerarlo un objetivo estratégico. El día en que una amplia mayoría social y política apueste por el cambio pedagógico poniendo los recursos necesarios,  se dará ese paso, respetando que las comunidades educativas elijan su propio camino. Los equipos directivos y la inspección tendrían un papel de impulso y de responder a las demandas de los profes en ese cambio.

5- Cossío se habría puesto la camiseta verde
Si Cossío hubiese vivido ahora a buen seguro que se habría puesto la camiseta verde. Por eso me gustó mucho la idea de Pablo Cano de añadir esa camiseta al retrato de Cossío pintado por Sorolla, que ocupa la portada del libro. Los artistas saben reflejar mucho con poco.
Necesitamos un gobierno autónomo comprometido con la educación, la sanidad, la ayuda a la dependencia y, sobre todo, con el empleo y con una solución para las familias amenazadas de desahucio. Ese gobierno necesitará de la complicidad de los gobiernos municipales para llevar a la práctica esas políticas y de la cobertura de un gobierno central que apueste por la equidad.
Hasta ahora el gobierno de la Comunidad de Madrid y los de los municipios con gobiernos conservadores han desarrollado una política privatizadora unida a fuertes recortes: la mayor parte de las compañeras y compañeros interinos han sido despedidos; se han cerrado escuelas y aulas de Educación Infantil dependientes de la Comunidad y del Ayuntamiento. Esos recortes están limitando la capacidad de los colegios, los institutos y la universidad para ofrecer la calidad de enseñanza a la que aspiran y para atender a las necesidades de cada alumno. 
Nos sentimos identificados con las distintas mareas. Queremos que las nuevas Administraciones trabajen para garantizar el derecho al trabajo, a la vivienda, a la educación, a la sanidad, a la dependencia, al agua... con una política transparente al servicio de los ciudadanos.

Muchas gracias.

NOVEDAD:

UN INVIERNO EN KANDAHAR 
Afganistán, antes de los talibanes 
(2.ª ed. revisada y ampliada)
de Ana M.ª Briongos 



El relato de la particular experiencia de una joven aventurera en Afganistán entre 1969 y 1977, un país completamente desconocido en aquel entonces por el mundo occidental. La narración parte de las vivencias de Ana M.ª Briongos entre los grupos hippies de Kandahar y continúa con su intromisión casual entre los círculos más acomodados de Kabul y el viaje a las zonas montañosas del país. Acunando la trama se eleva un canto al valor de la amistad y una hermosa elegía por los compañeros desaparecidos.

Ana M.ª BriongosLicenciada en Ciencias Físicas por la Universidad de Barcelona y escritora. Estudió en la Facultad de Letras de la Universidad de Teherán y durante casi diez años viajó por Afganistán e Irán donde trabajó como asesora e intérprete. Posteriormente ha pasado largas temporadas en la India e Irán. Ha escrito varios libros de viajes sobre Irán (Negro sobre negro - Irán, cuadernos de viaje, La cueva de Alí Babá - Irán día a día y Recetas y costumbres gastronómicas de Irán), la India (¡Esto es Calcuta!) y Afganistán, basados en sus viajes y experiencias personales.

lunes, 11 de mayo de 2015

PRESENTACIÓN:

Diálogos con Manuel B. Cossío. 
Mejoremos la educación, 
de Pío Maceda 
Hoy, 11 de mayo, en el Ateneo de Madrid (Sala Nueva Estafeta. 19.00 horas)

Acompañarán al autor:
Manuel de Puelles Benítez, catedrático de Política Educativa de la UNED y, sobre todo, un maestro para muchos y para mí, que corrigió no sólo en errores de bulto sino hasta los pequeños detalles del texto que forma este libro.
Aurora Ruíz –que también me ayudó en la corrección– coordina el Colectivo “Lorenzo Luzuriaga” del que, a pesar de que aporto poco, recibo mucho. Bastantes ideas de este libro han salido de debates del colectivo.
Soraya Chapinal, es presidenta los MRPs de Madrid. Los MRPs han venido impulsando la innovación contra viento y marea a pesar de las dificultades.
José Carlos Tobalina, amigo y antiguo miembro de la Plataforma por la Escuela Pública de Leganés con la que sigue colaborando, hoy representa a la Sección de Educación del Ateneo que ha propiciado esta presentación. Es un privilegio poder hacerla en esta casa. (Cossío fue socio del Ateneo y participó en sus actividades.)
¡Les esperamos!

jueves, 30 de abril de 2015

El blog de Roge

Ver Smara y morir. 

La ciudad espejismo del Sahara Occidental



Michel Vieuchange era un escritor conmovido por la misteriosa ciudad saharaui de Smara. Su visita estaba prohibida para los infieles y más aún para los franceses colonizadores. Con fama de santa y rebelde nadie ajeno se atrevía acercarse. Michel se disfrazó de mujer y con tres camellos, dos mujeres y tres hombres emprende una marcha que le llevó al límite de su salud. Vio Smara por una horas y regresó. Sus crónicas se publicaron de forma póstuma en Casablanca en 1931, meses antes murió de disentería. Por primera vez se edita en castellano bajo el título de Ver Smara y morir.
Smara es un bonito nombre para crear un mito. Es un espejismo en el desierto del Sahara, una ciudad santa, un lugar en la ruta de los caravaneros, una ciudad fundada y desparecida en menos de 10 años. Fue construida por el chej Ma el Ainin para crear una escala en el comercio transahariano entre el Sudán y Marruecos. Apareció alrededor de 1898 y tuvo vida efímera.
Ma el Ainin era considerado sabio, santo y también guerrero. Nació en febrero de 1831 mientras su padre residía en Bamako. Fue jurista, gramático, poeta, teólogo astrólogo. Adquirió fama de mago y milagrero y se le consultaba como adivino. Fue dirigente político y erudito creador de 314 obras literarias. En Smara levantó una mezquita y una biblioteca con 5.000 volúmenes.
Falleció en octubre de 1910. Tuvo numerosos hijos con diferentes mujeres. Su familiares abandonaron Smara.. Las tribus no quisieron asentarse y Smara no prosperó. Quedó como una ciudad fantasma, cuando apenas tenía 11 años.
La mera existencia en medio de la nada, las peripecias que caracterizaron la vida de su promotor y su situación en un punto que, en el primer tercio del siglo XX, resultaba inaccesible para los extranjeros infieles, crearon en torno a ella un aura misteriosa y novelesca. Esto incitó al escritor Michel Vieuchange a viajar en solitario. Por primera vez se publican sus crónicas en castellano con el titulo de: Ver Smara y morir.
Michel Vieuchange (Nevers, 1904-Agadir, 1930) viajó en 1930 hacia Smara en condiciones penosas, bajo la amenaza de ser asaltado y raptado.
Estaba situada en el interior del Sahara español, en territorio aún no ocupado por la administración colonial y, por tanto insumiso.
Michel partió de Mogador en Marruecos. En la retaguardia le esperaba su hermano Jean. El camino fue por senderos de trocha. Era tan costoso avanzar que su salud se deterioró, pero consiguió finalmente su objetivo.
Solo pudo permanecer pocas horas en la misteriosa ciudad. De regreso al punto de partida, falleció de disentirá como consecuencia de las penalidades sufridas.
Las crónicas del viaje fueron publicadas por Jean en Francia en 1932 prologadas por el escritor Paul Claudel. La traducción inglesa de 1949 fue, a su vez, prologada por Paul Bowles.
Ahora se publica en castellano. La introducción, ocupa la mitad del libro, es del periodista Pablo-Ignacio de Dalmases (Barcelona, 1945). Vivió en el Sahara español entre 1974-1975 antes de la invasión de Marruecos. Fue director de Radio Sahara y el diario La Realidad del Aiun.
Pablo ha participado en el programa de Radio Euskadi La Casa de la Palabra el lunes 2 de marzo de 2015.

martes, 21 de abril de 2015

Crítica en Librújula

SUEÑOS DE ARENA Y PIEDRA 
Michel Vieuchange murió por ver Smara, 
texto FRANCISCO LUIS DEL PINO OLMEDO

Hay viajeros que ponen su vida al servicio de un sueño y llegan hasta el fin. El francés Michel Vieuchange sintió una atracción irresistible por la legendaria ciudad santa de Smara, en el Sáhara Occidental, y se propuso llegar a ella. “Ver Smara y morir” (Laertes) recoge las notas del duro viaje que emprendió y de su consecución.

Habría que preguntarse si, cuando los sueños se convierten en obsesión, el resultado de perseguirlos no acaba en pesadilla. Muchos exploradores y temerarios viajeros han dejado sus huesos en esa hermosa locura preñada de peligros y dificultades, donde la voluntad se enfrenta cara a cara desafiante al reto, sin importar el precio a pagar. ¿Qué impulsa a los hombres a ir más allá de toda prudencia? Cada uno tendrá su motivo pero, sin ellos, las rutas del mundo serían líneas insulsas en un mapa. Y el ejemplo de ese atrevimiento ha quedado cartografiado con sus emociones como legado.
De ese magnetismo por un objetivo lejano, y por tanto romántico, se enamoró un joven aventurero que, con la ayuda de su hermano Jean como refuerzo en la retaguardia, se batió con el desierto tras las huellas de un sueño para conseguir alcanzarlo en el año 1930. Lo sorprendente es que el caso de Smara es distinto, pues, aunque envuelta en un halo de leyendas y misterio, ya había sido visitada por una columna francesa durante breves horas en una operación militar en 1913, y por lo tanto no era del todo desconocida. Sea como fuere, Michel Vieuchange resolvió empeñar todas sus fuerzas en hollar la capital de los llamados Hombres Azules de Río de Oro, fundada por el jeque Ma el-Ainin a finales del siglo XIX, y dejar constancia de su presencia allí.
En un viaje infernal a través de la hamada (desierto de piedra y arena), acompañado de varios nativos, Vieuchange se dejó jirones de salud. Disfrazado de mujer casi todo el tiempo, viajó escondido en un capazo, a veces envuelto en esteras y doblado sobre diferentes monturas, para ocultarlo a los ojos hostiles de las tribus enemigas de los europeos, sobre todo de los franceses. Desanimado a veces, y otras sintiéndose incapaz de seguir adelante, consiguió llegar a la olvidada ciudad santa del desierto. Allí sentirá una enorme emoción al tener frente a él su meta, que contempla por un largo momento; mira las casas medio destruidas y vacías por el abandono casi absoluto desde hace años. El único verdor que alivia sus ojos cansados de tanta aridez son las palmeras erguidas a lo largo del ued.
Recorre la ciudad redactando mentalmente una crónica de cuanto observa, y después escribe una nota de la aventura llevada a cabo “conjuntamente” con su hermano –puntualiza–, encargándose cada uno de su tarea: Jean como apoyo logístico (en Marruecos), y de socorro en caso de ser necesario, y él mismo “entrando en el oasis el uno de noviembre de 1930”. Introduce la nota en un frasco con tapón de vidrio esmerilado y lo esconde echando tierra y algunas piedras encima. Rápidamente levanta el plano de la ciudad y toma varias fotografías. No da tiempo para más, los gritos de alerta de sus acompañantes, ante el peligro de hombres que se acercan a Smara, interrumpen su reconocimiento. Casi a empujones lo meten de nuevo en los mimbres y de esta guisa salen huyendo. Ni siquiera ha podido echarle un último vistazo a la ciudad, se queja en sus notas. Solo ha estado tres horas en el interior del sueño, pero lo ha hecho realidad, y ha dejado pruebas de su paso.
El regreso es mucho peor que la ida; con la salud muy deteriorada por la disentería, y el miedo a que le entreguen para cobrar la recompensa que ofrece el caíd Madani por todo europeo que se aprese en el territorio. Los camellos mueren de agotamiento, y hay que hacerse con otros; débil y muy enfermo conseguirá llegar al poblado de Tiguilit y enviar una nota a Jean en Mogador solicitando ayuda. Se cita con él en Tiznit, desde donde fue trasladado en avión al hospital de Agadir. Morirá pocos días después.
Si Ver Smara y morir es una excelente crónica de viajes, dramática y emocionante, el libro se enriquece además con una larga introducción del periodista Pablo-Ignacio de Dalmases, especialista en temas saharianos, sobre la figura de Ma el-Ainin, el fundador de Smara; la ocupación española de la zona en 1934 y la posterior historia de la ciudad. Se corrige también un dato importante que la historia oficial (francoespañola) ha dado por cierto durante muchos años: que la columna de castigo del teniente coronel Mouret que entró en Smara en persecución de guerreros nómadas que habían masacrado en un raid a una fuerza francesa no destruyó la ciudad en represalia, tan solo causó algunos destrozos. Igualmente se aprecia la esmerada traducción y las notas del saharaui Larosi Haidar. Un libro estimulante y bello que se publica por primera vez en español.

Los saharauis llevan cuarenta años de espera sostenidos por el sueño de la recuperación de su país. Han luchado y muerto en el combate por su identidad; han sufrido prisión y torturas por Marruecos tras el vergonzoso abandono de España en 1976, pero siguen irreductibles en su sueño. Tanto en los campamentos de la inhóspita hamada argelina de Tinduf, como en todo el territorio ocupado, el sueño de libertad sigue venciendo a la dureza de las circunstancias. 

lunes, 20 de abril de 2015

Reseña "La Línea del Horizonte"

Vivir, aunque sea un momento (por Ricardo Martínez Llorca)

‘Ver Smara y morir’ es uno de los mejores testimonios de atrevimiento que se han escrito en la literatura de viajes. Michel Vieuchange emprende un viaje ocultándose como mujer, para llegar a una ciudad mítica, recorriendo el territorio fantasma por excelencia: el Sáhara.



17 de abril de 2015
A la salida de los colegios, los parques, esos inventos que los urbanistas idearon para que el hombre no echara tanto de menos a los bosques, están repletos de niños que juegan. Dos son las forma principales que adquieren los juegos en los que participa más de una criatura: en la primera un chiquillo persigue a otro; en la segunda se intenta que no te encuentren. Esas dos fórmulas morales que toma el juego se corresponden con la pregunta que, al parecer, Bruce Chatwin soplaba a todo aquel que se le cruzaba por el camino: “¿Tú eres de los que huyen o de los que se esconden?”. A la hora de la verdad, lo importante es entrar en el juego. A la hora de la verdad, el adulto que huye pretende lo mismo que el adulto que se esconde: alejarse de los demás. Pero esa pretensión supone el reconocimiento de que los demás existen y que ellos participan del juego, por muy seria que sea la vestimenta con la que lo disfraces.
Entonces llega un francés llamado Michel Vieuchange y nos da en las narices con ese juego de vivir, huyendo y escondiéndose a la vez como muy pocas personas han conseguido hacerlo antes: para protagonizar, aunque sea por unas semanas su propia vida. El relato de Vieuchange, Ver Smara y morir,de apenas sesenta páginas, es la crónica de un arriesgado viaje por el desierto, donde aparentemente es imposible esconderse a no ser que, tal y como él hace, se disfrace de mujer. Corre el año 1930 y Smara es conocida en Francia como la antigua capital espiritual de una región del Magreb desde la que partieron los hombres de Chej Ma el Ainin con intención de liberar su nación del yugo francés. Un lugar donde, de descubrirle, no sería tratado con cortesía. Y para alcanzar Smara debe atravesar territorios ocultándose de bandidos y cualquier tipo con un arma en bandolera, hasta el extremo de tener que ocultarse, ocasionalmente, dentro de los odres que  portan los camellos, como si fuera el relleno de un saco de azúcar. Tres indígenas y dos mujeres son toda la comitiva que compone la caravana.
Smara, campo de refugiados.
A pesar de la advertencia que Larosi Haidar, traductora [traductor] de la obra, propone en su prólogo, acerca de la visión colonial como la del ser superior que invade con suficiencia un territorio, Vieuchange consigue imponer en su texto una mirada virgen. Es cierto que está presente cierto mal, como el denunciado porEdward Said en Orientalismo, pero en buena medida se impone el descubrimiento. En Vieuchange hay entusiasmo por el misterio: pretende huir de al tiempo que huye hacia. No hay civilización y sí un mundo brutal, durísimo, en el que salta de vez en cuando, sobre todo merced a la honestidad de alguno de sus compañeros, la humanidad: “Esta gravedad, esta creencia segura que mantiene a los hombres de este país en una serenidad tan perfecta, en una total falta de curiosidad por todo aquello que está lejos (…). Era como si violase un secreto, mientras tomaba consciencia de mi intrusión en este país seguro de sí mismo, virgen de pisadas extranjeras, libre y prohibido”.
Finalmente, Vieuchange llega a Smara, oculta un mensaje en una botella que entierra, permanece allí tres horas y regresa a Agadir. Unas semanas más tarde morirá antes de embarcarse de regreso a Francia.
El volumen que Laertes ha diseñado para acompañar al texto de Vieuchange es un contundente alarde de labor editorial. A la crónica le precede un extenso estudio de la región donde se enclava Smara, un estudio histórico, antropológico y etnológico. Se relaciona la fundación de Smara y su evolución, hasta su incorporación dentro de la provincia española del Sáhara, con un amplio contraste de viajeros que alcanzaron Smara posteriormente. Las fotografías nos ayudan a hacernos una idea del paisaje vacío que atravesó Vieuchange, y del territorio fantasma en que se enclava la ciudad. Y el texto se acompaña de cuidadosas notas de la traductora, solventando dudas acerca de las grafías de topónimos o los líderes históricos, o las costumbres y la forma de vida del país. Un trabajo de edición que ejemplifica cómo deberían publicarse los textos de viaje que ya pertenecen a la historia.
Edición a cargo de Pablo-Ignacio de Dalmases.
Traducción de Larosi Haidar.

viernes, 17 de abril de 2015

Fira Tinta Roja

A Sant Pere de Ribes, 
el cap de setmana 18-19 d’abril de 2015, 
Tinta Roja
segona fira de l’edició independent i del llibre polític al Garraf

 Us hi esperem!


La Fira

Tinta roja. Segona fira de l’edició independent i del llibre polític al Garraf
Per segon any, l’Associació d’editorials Contrabandos, l’Espai Contrabandos, l’Ateneu Vilanoví, l’Ateneu Popular de Sitges i el GER de Ribes us convidem a participar a Tinta Roja, segona fira de l’edició independent i del llibre polític al Garraf.
El llibre polític és aquell que, sigui del gènere que sigui, fomenta el pensament crític. L’edició independent es promoguda i practicada per aquelles editorials, col·lectius i llibreries que no formen part de grups que no tinguin per objectiu principal l’edició de llibres.
El racisme i totes les fòbies a la diversitat són sistemes de dominació. Sistemes d’etiquetatge, classificació, divisió i submissió de les persones en base a paràmetres que ni tant sols elles mateixes reconeixen o coneixen. Diu l’escriptor basc Joseba Sarrionandia que el moro, per exemple, “és aquell a qui se li nega la possibilitat de definir-se a sí mateix”. Totes les persones etiquetades, classificades, dividides o submises som mores, i el que podem (i proposem fer) és lluitar contra aquesta dominació.
El que pretenen els llibres de la segona edició de Tinta Roja es contribuir, modestament, a la construcció d’una societat on la dominació no sigui l’eix a partir del qual configurem les nostres relacions.
Com l’any passat, la fira comptarà amb unes activitats prèvies que es celebraran a cadascun dels municipis implicats del la fira, i una fira d’expositores que es celebrarà a Ribes el cap de setmana 18-19 d’abril de 2015.
Apunteu-vos-hi!
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Tinta roja. Segunda feria de la edición independiente y de libro político en el Garraf
Por segundo año, la Associación de editoriales Contrabandos (www.contrabandos.org), el Espai Contrabandos, el Ateneu Vilanoví, el Ateneu Popular de Sitges y el GER de Ribes os invitan a participar a Tinta Roja, segunda feria de la edición independiente y de libro político en el Garraf.
El libro político es aquel que, sea del genero que sea, fomenta el pensamiento crítico. La edición independiente es promovida y practicada por aquellas editoriales, colectivos y librerías que no forman parte de grupos que no tengan por objetivo principal la edición de libros.
El racismo y todas las fobias a la diversidad son sistemas de dominación. Sistemas de etiquetaje, clasificación, división y sumisión de las personas en base a parámetros que ni ellas mismas reconocen o conocen. Dice el escritor basco Joseba Sarrionandia que el moro, por ejemplo, “es aquel al que se le niega la posibilidad de definirse a sí mismo”. Todas las personas etiquetadas, clasificadas, divididas o sumisas somos moras, i lo que podemos (y proponemos) hacer es luchas contra cualquier sistema de dominación.
Lo que pretenden los libros de la segunda edición de Tinta Roja es contribuir, modestamente, a la construcción de una sociedad en la que la dominación no sea el eje a partir del que configuramos nuestras relaciones.
Igual que el pasado año, la feria cintará con unas actividades previas que se celebrarán en cada no de los municipios en los que hay entidades populares implicados en la feria, y una feria de expositoras que se celebrará en Ribes el fin de semana del 18-19 de abril de 2015.
Apuntaros!

viernes, 10 de abril de 2015

Reseña:

David K. Herzberger, de la Universidad de California, Riverside, reseña 
«Cartografías del 23-F. 
Representaciones en la prensa, la televisión, la novela, el cine y la cultura popular», 
de Francisca López y Enric Castelló 
en el Arizona Journal of Hispanic Cultural Studies 
(n.º 19, 2015) 


Cartografías del 23-F.  Representaciones en la prensa, la televisión, la novela, el cine y la cultura popular.  Laertes (Barcelona), 2014.  Edited by Francisca López and Enric Castelló.
            On February 23, 1981, when Colonel Antonio Tejero and a band of armed men stormed Spanish parliament and sought to instigate a rebellion against the democratically elected government, the future of Spain stood near the precipice of the past.  Nearly three and a half decades later, however, the question that comes to mind pertains not so much to what actually happened during the two days of the takeover of Parliament (much is known about the facts of the incident) but rather what did it mean to the fledgling democracy still seeking to define its identity and affirm its legitimacy. As Francisca López and Enric Castelló remind us in Cartografías del 23-F, the traditional story of F-23 has generally been seen as a straightforward morality play: an attempted coup; a king who demands loyalty to the government; surrender of the rebels; a return to order.  Spanish democracy had been saved.
            But of course the story of F-23 is not really quite so simple, and the essays collected in Cartografías point clearly to its complexity. The impetus for the collection lies in the editors’ desire to move beyond the prevailing conceptualization and political use of F-23 as “una especie de rito de pasaje nacional y mito de origen, para bien o para mal, de la democracia actual” (23).  However, the event itself has not served as a constant and nagging component of the nation’s collective memory of the fragility of democracy, as perhaps might be expected.  Both the stories of F-23 and interest in those stories have changed over time: strong initial coverage during the early 1980s, a general diminution in concern over the next decade and a half, followed by the anticipated increase in interest in 2006 (the twenty-fifth anniversary) and a somewhat surprising resurgence in 2009. Cartografías examines the nature of the diverse representations over this period of time that have appeared in a range of formats and texts:  documentaries, television programs, movies, and narratives of various genres.
            Cartografías is divided into two sections. The first part, “Informativos y documentales,” explores works that would generally be seen as pertaining to non-fiction genres.  Four essays in this section efficiently cover the facts as well as the controversies. Arantxa Capdevila’s essay, “La disolución de un consenso: el 23-F en la prensa,” is particularly helpful as a diachronic summary of press coverage of the events surrounding the attempted coup, and serves as well as an overview of the many issues examined in other parts of the book: how the major actors in the drama of F-23 have been portrayed over the years; how the events of those days have acquired value and represented ideals at once embraced and rejected by the nation; the process of constructing F-23 as both current event and historical discourse. 
            The remaining three essays in this section are equally useful, but with a different focus in each case:  Hugh O’Donnell examines coverage of F-23 in the English-speaking press from around the world (short-lived interest internationally, with the event itself quickly mythified into the binary of the good (the King) and the bad (Tejero); José Carlos Rueda Laffond explores television documentaries that use footage from Spanish National Television during the takeover, which played a key role in the creation of the democratic origin myth; Enric Castelló, in an excellent piece on historical documentaries produced by television from the autonomous regions of Spain, draws out many points of divergence between the local perspective on F-23  (a much more nuanced view overall) and the hegemonic discourse generally created and embraced by the national media.
            The second section of the book (“Novelas, ficciones y cultura popular”) covers various forms of fictional representation of F-23. Francisca López begins this section with a comprehensive overview of narratives (“novela, casi novel o crónica novelada” [145]) written about the events surrounding the coup from the 1980s through Javier Cercas’s hybrid Anatomía de un instante, published in 2009. As López ably demonstrates, no single truth can be found at the root of F-23 in these fictions, as both myth-making and its deconstruction sustain various aspects of fictive narrations throughout this thirty-year period.
            The remaining three essays of the collection explore television programs of various types related to F-23. Ruth Gutiérrez Delgado and Sira Hernández Corchete examine two popular mini-series shown on Spanish television, 23-F.  El día más difícil del Rey and Historia de una transición, and explore how they relate to the already existing perceptions of the events reported through television coverage and documentaries in the past. The divergence between fictive narratives produced immediately following F-23 and those from the past five years forms the basis of a very fine essay by Concepción Cascajosa Virino and Vicente Rodríguez Ortega, who also underscore how some of the most fully contestatory texts to the national myth-making of F-23 appeared at unexpected moments of the Transition. Finally, Laia Quílez Esteve’s piece on F-23 as portrayed in three contemporary films (Muertos de risa, 1999; El calentito, 2005; 23-F:  la película, 2011), reflects on how film may be used ethically and aesthetically to shape the popular understanding of history.
            The editors’ intention in putting together this collection clearly was not to bring to light unknown facts pertinent to F-23, but rather to show how the events associated with it have given rise to a large body of works produced from multiple perspectives and with diverse and contradictory meanings. Certainly, for many Spaniards F-23 stands less as a moment experienced than as an event discovered in a text or viewed on a screen.  And here precisely lies the importance of the collection: it engages history, to be sure, but above all it engages representations of history and the various mediating discourses that shape it.  The insights provided into these representations prove to be both satisfying and useful throughout Cartografías, and will no doubt help readers understand not only the Spain of 1981 but also the Spain of today.

David K. Herzberger

University of California, Riverside