miércoles, 22 de mayo de 2013

Puntos de vista


Reseña de Juan Antonio Martínez de la Fe 

en Tendencias 21 (16/05/2013)

Puntos de vista. Una investigación filosófica


Esto es un libro de filosofía. Así de claro lo manifiesta el editor de la obra en sus primeras líneas. Y significa que se trata de una obra no destinada a un público mayoritario, lo que no resta un ápice a su valor entre los lectores especializados. La introducción, redactada por Manuel Liz, es el pórtico al libro, de gran ayuda para tener una perspectiva clara de su contenido y la metodología expositiva.

Aclara, de entrada, su concepto de filosofía. No comparte el criterio de quienes estiman que la ciencia la ha desbancado, ni de quienes, en el otro extremo, piensan que es solo una parte esencial de una educación humanista. Para él, la definición es clara y concisa: “Filosofía es reflexionar”. ¿Sobre qué? Pues sobre el mundo y sobre nuestra relación con él; sobre el pensamiento, el lenguaje y la acción; y, cómo no, sobre la ciencia y lo que nos hace humanos.

Dicho esto, parece que no hay nada nuevo que añadir. Que la filosofía ha agotado su curso y que solo le cabe el recurso de volver, una y otra vez, por las sendas que ya ha trillado. Pero no es así; y no lo es porque hay nuevos problemas en filosofía a los que es preciso encontrar soluciones. Y uno de estos problemas es el que se aborda en la presente obra: ¿qué es un punto de vista?

Así lo plantea el autor: “nuestras vidas se llenan a través de una gran variedad de puntos de vista. Los puntos de vista nos constituyen. Pero, ¿qué sabemos sobre los puntos de vista? Sorprendentemente, sabemos muy poco”. Y el libro que nos presenta se incorpora a la reflexión sobre el tema, bien deteniéndose en la propia noción de puntos de vista, bien descendiendo a aspectos mucho más concretos. Y esta bifurcación es la que conduce la estructura del libro en dos partes, bien diferenciadas.

La primera, titulada Analizando la noción de puntos de vista, como dice el autor, “hace plenamente honor a su título”. Consta de siete apartados, de los que Manuel Liz destaca el quinto, La estructura de un punto de vista, en el que presenta los dos enfoques que, en general, se pueden hacer sobre cuál sea la estructura de los puntos de vista: el basado en el modelo de las actitudes proposicionales y el basado en las nociones de emplazamiento y acceso; es decir, dedicado el primero a la estructura interna y el segundo a la externa, al rol de los puntos de vista.

También los apartados sexto y séptimo merecen una especial consideración por parte del autor; el sexto, Temas y problemas, aborda y analiza qué suscita la noción de puntos de vista, mientras que en el séptimo, La naturaleza de los puntos de vista, defiende varias tesis comprometidas.

La segunda parte del texto, Tomando perspectiva, se refiere a aspectos concretos relacionados con los puntos de vista. Contiene siete trabajos.

El primero, La concepción absoluta de la realidad y los límites del conocimiento filosófico, viene firmado por el profesor del Departamento de Filosofía de la Universidad de Zaragoza, David Pérez Chico y en él “explora el lugar que ocupa nuestra subjetividad en la realidad, conectando este tema con el de la naturaleza propia del conocimiento filosófico”.

María Ponte Azcárate, profesora en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Sevilla, titula su ensayo Falta, desacuerdo y gusto. Profundiza en la actual polémica sobre los llamados “desacuerdos sin tacha”, es decir, situaciones, muchas de ellas filosóficamente relevantes, en las que una persona A dice que s y otra B dice que no-s, pero ninguna de las dos está equivocada. Lo que constituye uno de los argumentos a favor del relativismo. Precisa la autora que su trabajo se ha centrado únicamente en cuestiones semánticas.

Desde el punto de vista del hablante es el trabajo de Juan José Colomina Almiñana, profesor del Department of Philosophy, en The University of Texas at Austin. Considera que, los últimos años han sido testigos de la proliferación de estudios que pretenden sostener una posición relativista respecto de la verdad, apoyándose en una amplia clase filosóficamente relevante de casos que apoyan tal idea; a diferencia de ellos, Colomina considera que la posición adecuada para defender esta tesis es el contextualismo y no, como muchos de ellos consideran, el relativismo, y a argumentar su postura se dedica su ensayo.

El profesor del Departamento de Filosofía y Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Salamanca, Sebastián Álvarez Toledo, es el autor de Imágenes del tiempo. Según el autor, la imagen dinámica del tiempo, basada en considerarlo bajo el prisma de pasado, presente y futuro, debe ser sustituida por imágenes vinculadas a una consideración de simultaneidad, anterioridad y posterioridad respecto de otros eventos, porque sintonizan mejor con nuestra perspectiva científica de la realidad y son suficientes para poder hablar de acontecimientos en el tiempo.

El cable del tiempo es el trabajo firmado por Margarita Vázquez Campos, profesora del Departamento de Historia y Filosofía de la Ciencia, la Educación y el Lenguaje de la Universidad de La Laguna. ¿Por qué habla del cable del tiempo? Pues porque, para la autora, la imagen del tiempo como un río que fluye o de un árbol, cuyo tronco es el pasado y las ramas los posibles futuros, no es la adecuada. Propone como tal imagen la de un cable, como el de la línea telefónica, formado por otros cablecitos más pequeños que podemos separar unos de otros. “La mitad del cable que tiene la cobertura exterior [una vez retirada esta cobertura] podría representar el pasado y la otra mitad, sin cobertura, abierta, representaría el futuro en un momento determinado (un presente determinado), que sería aquel en que partimos el cable”. Vázquez Campos nos explica su visión del tema: “Yo no veo un pasado común y un futuro lleno de posibilidades, sino que veo un futuro lleno de posibilidades, cada una de estas posibilidades con su propio pasado. Sin cada uno de esos pasados propios no se puede entender cada uno de los futuros. Esto es así aunque los ‘hechos’ en todos esos pasados coincidan. Pero los pasados, las líneas, son diferentes y por eso pueden dar lugar a distintos futuros, a distintas posibilidades”. Un planteamiento que desarrolla de manera sugerente.

Andrés Luis Jaume Rodríguez, profesor del Departamento de Filosofía y Trabajo Social de la Universidad de las Islas Baleares, es el autor de Maquiavelismo epistemológico. El autor pretende abordar el problema de cómo entender las virtudes epistémicas; la epistemología de las virtudes enfatiza el papel de las disposiciones de los sujetos. Contrapone las concepciones de virtud de Aristóteles y de Maquiavelo. Es Ernesto Sosa quien ha llevado a un primer plano de las discusiones recientes el tema de la epistemología de las virtudes, uno de los candidatos más prometedores a la hora de entender cómo nuestras creencias, si son verdaderas, pueden llegar a convertirse en conocimiento. Solo con estos indicios, se puede apreciar el interés de este trabajo.

La necesidad del vínculo entre semántica y pragmática es el trabajo que cierra la obra. Lo firma Juan José Colomina Almiñana, autor de otro de los ensayos de este libro. El tema se desarrolla dentro del ámbito de la filosofía del lenguaje. Las palabras, por sí mismas, dicen algo y, por otro lado, los hablantes quieren decir algo con ellas; es decir: además de un significado convencional, las palabras tienen, también, un significado pragmático. “¿Cómo se relacionan ambas cosas? ¿En qué medida el significado convencional determina el significado pragmático? ¿Y en qué medida el significado pragmático determina el significado convencional?” A estas cuestiones, sujeto de discusiones en la actual filosofía del lenguaje, aporta su punto de vista el autor, analizando las diferentes perspectivas que plantea el asunto.

Como se ve, se trata de una obra ambiciosa y bien construida, que deja abiertas muchas puertas para continuar trabajando en tan interesante tema como es el de los puntos de vista. 

Notas sobre el editor
Antonio Manuel Liz Gutiérrez nació en Burgos, realizó sus estudios de Filosofía en la Universidad de Salamanca, en la que también obtuvo el grado de Doctor en Filosofía. Es miembro de la Sociedad Española de Filosofía Analítica, secretario de Laguna. Revista de Filosofía. En 2001 obtuvo el I Premio Internacional de Ensayo Filosófico Luis Vives, con el libro Un metafísico en Tecnolandia. Realidad, conocimiento y acción bajo nuevos puntos de vista. También es autor de Perspectivas actuales en filosofía de la mente, La vida mental de algunos trozos de materia, Justificar y explicar y de Teoría de Conjuntos y Lógica Clásica de Proposiciones, así como de numerosos artículos en revistas especializadas y de capítulos en obras en colaboración. Es docente en la Facultad de Filosofía de la Universidad de La Laguna.       

miércoles, 8 de mayo de 2013

Yo, Hemingway


de Antonio Civantos, 
reseñado en el diario «HOY» de Badajoz.

Hemingway se confiesa, por M. PECELLÍN LANCHARRO

Emest Hemingway (Oalt Park, 1899- Katchum, 1961) ha sido uno de los escritores contemporáneos con ma­yor reconocimiento, aunque no le han faltado críticos implacables. Ga­lardones como el Pulitzer y el No­bel, obtenidos poco antes del escopetazo último, incrementarían la popularidad de quien llevaba dece­nios en la cresta de la ola. Pocos au­tores más mediáticos que el nove­lista estadounidense, cuya fama se ocupó él mismo de mantener por múltiples medios. Al éxito justifi­cable de Adiós a las armas, Fiesta, Por quién doblan las campanas o el escalofriante El viejo y el mar y muchos de sus cuentos (más las ver­siones cinematográficas de los mis­mos), hay que añadir otros factores mediáticos: la amistad proclamada de Hemingway, no exenta de fric­ciones, con célebres colegas (Fitzgerald, Gertrude Stein, Dos Passos, Faulkner, Ezra Pound, Joyce), astros del celuloide (Gary Cooper, Marle­ne Dietrich, Ava Gardner), toreros (Nicanor Villalta, Antonio Ordóñez, Dominguín); sus hazañas bélicas, venatorias, sanferminescas e inclu­so eróticas y etílicas, aireadas en los grandes periódicos y hasta el apoyo por él prestado a la II República española, el régimen stalinista, la Re­sistencia francesa y la revolución cubana –al menos, antes de negar­se a seguir siendo el clásico “com­pañero de viaje”–, elevaron su ce­lebridad a límites increíbles.

Antonio Civantos (Trujillo, 1949) figura seguramente entre los lecto­res más tenaces de todo Hemingway y de cuanto sobre éste se ha escri­to. Autor experimentado (suyas son las obras La cocina sentimental, Ciro Blume, La luz afilada de los diamantes, Quappi de rosa, Mien­tras la noche termina, Hotel París, El asesino de Venecia), columnista de la agencia Fax Press, ABC y otros, impresiona la extraordinaria cantidad de conocimientos que ma­neja un acervo de saberes imposi­ble de acumular sino tras muchas décadas de dedicación.

Pero lo que habría podido conver­tirse en sesuda tesis doctoral o in­gente volumen de investigaciones plurales, pasa a ser obra de creación merced a la fantasía del novelista trujillano. Su texto nace y se estruc­tura como el conjunto de confesio­nes que el propio Hemingway va realizando al autor, sometido al pa­pel de simple notario, a lo largo de una noche, tiempo suficiente para repasar la vida entera del único pro­tagonista.

Personaje poliédrico, contradic­torio, misógino, donjuanesco, ma­níaco depresivo, gorrón, celoso, so­lidario, valiente, bisexual, ahora más lúcido y mejor informado que du­rante su estancia en la tierra, irá des­granando en primera persona toda su trama existencial, con las inhi­biciones y desgarrones lingüísticos habituales en su discurso coloquial. Es el recurso utilizado por el nove­lista para referir las circunstancias familiares, culturales, sociopolíticas que conformaron la personali­dad de aquel creador tan irreveren­te como iconoclasta.

Obras y críticos
Otros dos puntos serán así aborda­dos al socaire de la supuesta confe­sión: la diagénesis de cada una de las obras de Hemingway, postumas in­cluidas, y el análisis de los defectos que los críticos literarios, algunos realmente feroces, han lanzado con­tra las mismas.

Según cabía esperar, dadas las re­laciones de Hemingway con nues­tro país, sobresalen las páginas que se dedican a España y muy especial­mente a dos temas: el de los toros y la guerra civil, sobre todo el Madrid sitiado. Sin duda, son bas­tante más polémicas las opiniones que en torno a los orígenes, desa­rrollo y resolución de la tragedia 1936-1939 el novelista pone en boca del suicida declarante, regresado de ultratumba ya converso, arrepenti­do de no pocas actuaciones y con las ventajas que da conocer a posteriori las consecuencias históricas. (Lo mismo vale decir sobre su visión “actual” de la Rusia soviética o la Cuba castrista, si bien más fáciles de compartir en ambos casos.)

Novela con excelente ritmo y rica prosa, bien estructurada, es una au­téntica lección de literatura.

lunes, 6 de mayo de 2013

Càndid o l'optimisme


Novetat: 
Voltaire
–Adaptació de Georgina Jordana–

Voltaire (París, 1694-1778), nom amb què és conegut l’escriptor i filòsof francès François-Marie Arouet, va ser una figura emblemàtica de la Il·lustració, juntament amb Montesquieu i Rousseau.

A banda de les seves inquietuds polítiques, que el van dur a ser empresonat a la Bastilla i a haver-se d’exiliar —en diverses ocasions—, Voltaire va ser autor d’una immensa obra literària que avui dia continua vigent.

Càndid o l’optimisme és un conte filosòfic, publicat l’any 1759, que reflecteix el conservadorisme de la noblesa i les injustícies socials de la seva època.

Càndid o l’optimisme va ser el pretext que va utilitzar Voltaire per denunciar, entre altres qüestions, la manca d’heroisme de les guerres; l’arbitrarietat de les religions —catòlica, protestant, jueva i musulmana—, enfront d’una religió natural sense repressions de cap mena; la fastuositat de les monarquies europees davant de la senzillesa del rei d’Eldorado; els escriptors, els crítics i els editors, amb qui tenia discussions i litigis, i que va descriure com una colla d’ignorants. Voltaire va finalitzar la seva llaminadura literària situant els seus personatges en un espai tranquil, convençuts que l’única manera d’aconseguir la felicitat era treballar a l’hort i «no escalfar-se el cap». L’obra va ser tot un escàndol per als sectors conservadors i religiosos de la seva època.


Georgina Jordana i Carreres (Barcelona) és llicenciada en Filosofia i Lletres, en l’especialitat d’Història Moderna (1977), i en Filologia Catalana (1997), per la Universitat de Barcelona. Ha exercit com a professora de llengua i literatura catalanes, d’història i de francès a l’ensenyament secundari i, actualment, és membre del Grup de Recerca d’Història de la Llengua Catalana de l’Època Contemporània de la Universitat Autònoma de Barcelona. És autora de l’Estudi i índexs de La Llumanera de Nova York. 1874-1881 (2000) i coautora del llibre Geografia i història d’ECIR Editorial (2002). Compagina la recerca en l’àmbit de la filologia catalana i l’escriptura de contes, alguns dels quals han estat guardonats, com ara Un favor particular que va rebre el «Premi Pere Calders» de l’Ajuntament de Gurb (2011).

martes, 23 de abril de 2013

SANT JORDI 2013


Obsequio de Sant Jordi para nuestros lectores y seguidores. Descarga gratis de un cuento de Jack London, “Los hijos del rey Midas”, incluido en el recopilatorio «La invasión y otros terrorismos». ¡Feliz Sant Jordi a todos, y buena lectura!




jueves, 18 de abril de 2013

Platón en Anfield


Este viernes, 19 de abril, a las 20 horas, noche de fútbol en La Fugitiva. Serafín Sánchez, profesor y educador, nos trae bajo el brazo Platón en Anfield, un libro que enlaza fútbol y filosofía a través de la vida, editado por Laertes. 
El autor vendrá acompañado del profesor Ramiro Merino, licenciado en Filología Española.
Como después de todo buen partido recuperaremos fuerzas con unas berenjenas regadas al cava.
Saludos fugitivos,

La Fugitiva Librería Café
Calle de Santa Isabel, 7
28012 Madrid


miércoles, 10 de abril de 2013

Entrevista Dragón Digital

Beatriz Pitarch, autora del libro 


entrevistada en la plataforma “Dragón Digital”


Beatriz Pitarch: “Pensé que no iba a ser capaz de encontrar la belleza en Corea del Norte”


Es locutora, fotógrafa y viajera con predilección por los lugares recónditos. Ha recorrido más de treinta países en los últimos años, entre los que se encuentran Irán o Groenlandia. De sus vivencias en Corea del Norte nació Cerrado 24 horas, un libro en el que recoge sus impresiones sobre el país más singular del mundo. En él, Pitarch profundiza en el día a día de la sociedad norcoreana desde el punto de vista de una turista Occidental. Afirma que este país le sorprendió, aunque reconoce que no le gustaría vivir en él. Además, opina que la población agradecería un cambio aunque no cree que vaya a llegar a corto plazo.
Dragón Digital.- ¿Cómo ve la actualidad en Corea del Norte? ¿Cree que han cambiado mucho las cosas con Kim Jong-Un?
Beatriz Pitarch.- Me gustaría volver para ver si esos cambios se aprecian también a nivel norcoreano, si los habitantes han notado alguna diferencia como parece desde fuera. A mí me da la impresión de que el cambio es mínimo y que solo lo notarían si se diese uno más drástico en el que se desbaratara todo el sistema. Desde fuera veo que Corea del Norte genera noticias de forma regular y que, cada tres meses más o menos, si no le han provocado, trata de provocar a EEUU para decir: estamos aquí, de modo que siempre está de actualidad. Eso no ha cambiado con el nuevo presidente.
D.D.- Cuando visitó Corea del Norte nadie sabía nada sobre Kim Jong-Un. ¿Qué sabemos ahora de él?
B.P.- Esa fue una de las cosas que más me llamó la atención. Desde fuera, la cuestión sucesoria era muy debatida. Se decía que el poder podía recaer en manos del cuñado de Kim Jong-Il o en uno de sus tres hijos. Era un tema que estaba de actualidad constantemente y me parecía que yendo allí podría obtener más información, pero desde dentro nadie sabía nada. Muchos incluso creían que el líder no tenía ningún hijo o que solo tenía uno y ahora, de repente, todos se acuerdan del nacimiento de Kim Jong-Un. No sé si están obligados a creer, como sucedió en el caso de Kim Jong-Il, que vieron un doble arcoíris y una nueva estrella en el cielo el día en que nació.
D.D.- ¿Qué le llevó a viajar a Corea del Norte?
B.P.- Tenía un proyecto: encontrar la belleza en lugares hostiles. Había ido a Irán y quedé enamorada, no de sus leyes ni sus normas sino de la gente y su hospitalidad. Eso cambió mi percepción sobre el país, descubrí que había una parte que nunca salía en los medios de comunicación y que era preciosa. De ahí me pregunte: ¿Hay belleza en todos los lugares del mundo? Opté por pensar que sí y decidí ir en su busca. Entonces, pensé: ¿Cuál es el reto más grande? Decidí ir a Corea del Norte porque, a priori, parecía un lugar muy gris; sería el último lugar al que iría de vacaciones por placer. Consideré que si era capaz de encontrar la belleza allí podría hacerlo en cualquier rincón del planeta. Entrar el Corea del Norte no era fácil, ya que yo trabajaba en un medio de comunicación y había escrito un libro. Por ello, opté por entrar con un visado de turista y dije que no tenía nada que ver con un medio de comunicación, que solo quería ver el país. Hasta el día de antes no supe si iba a poder entrar en el país.
D.D.- Cuando una persona viaja a Corea del Norte descubre que allí se inició la vida o que inventaron la imprenta 80 años antes de que lo hiciera Gutemberg…
B.P.- Lo de la imprenta puede tener cierta base, pero cuando nos contaron que la vida se originó allí el grupo entero estalló en carcajadas. No obstante, al final les llegas a entender. Puede que si yo hubiera nacido en Corea del Norte dijese lo mismo porque así se indica en todos los libros que han leído. Escriben la historia a su manera y los turistas no pueden hablar con los norcoreanos. No estoy diciendo que mi versión sea la verdadera, pero yo tengo la posibilidad de ver diferentes opciones y elegir la que más me convence, mientras que en Corea del Norte solo hay una. Decir que los primeros restos del ser humano habían aparecido allí forma parte del plan del Gobierno. Dicen que Corea del Norte es lo más grande y que el resto del mundo vive a su merced porque quieren ser como ellos. Allí la manipulación de los medios es evidente y yo me llegué a plantear si todo lo que estaba leyendo yo en España era mentira. ¿Me estaría pasando lo mismo a mí? ¿Estamos viviendo en una especie de 1984?
D.D.- La paranoia se contagia: ¿existe el metro en Corea del Norte?
B.P.- A mí me pareció que sí, pero entre las pocas personas que han podido ir a Corea del Norte hay opiniones para todos los gustos. A mí también se me llegó a contagiar la paranoia. En el hotel me daba miedo ponerme el pijama por temor a que hubiese cámaras o micrófonos. Respecto al metro, mucha gente había dicho que era mentira y algunos turistas, al verlo, creían que eran decorados de cartón piedra y que las personas eran actores contratados. Llegó un momento en que me hubiese creído las dos versiones. En mi opinión, el metro era de verdad, aunque lo cierto es que solo vi dos paradas, que son las mismas que ven todos los turistas. Creo que no lo hacen porque el resto no estén construidas sino porque son más feas y ellos quieren enseñarte lo mejor de sí mismos. Esto también sucedía en Rumanía durante la dictadura de Ceaușescu.
D.D.- Parques de atracciones, centros comerciales, escaparates, poder pasar unos minutos sin guías… ¿Qué es lo que más le sorprendió?
B.P.- Tuve mucha suerte con los guías. No dejan de ser una sombra de ti durante toda tu estancia en Corea del Norte, los vas a tener que aguantar a todas horas te caigan bien o no. Intenté ser cordial en todo momento, pero en otros grupos se iba más a por la provocación, se generaban conflictos y los guías iban más tensos. Con nosotros no pasó nada parecido, solo uno de los componentes, un americano, era algo más provocador, pero no llegó a pasarse en ningún momento. También me sorprendió el parque de atracciones. Antes del viaje había leído un artículo en el que el periodista mostraba uno abandonado que reflejaba una parte de Corea del Norte que verdaderamente existe pero que no se correspondía con toda la realidad. Yo puedo hacer lo mismo en España yendo a un parque de atracciones en temporada baja. En este momento aprendí que no todo es blanco o negro, fue una forma muy real de ver la realidad social del país. Cuando me quedé sin guías realmente no me pasó nada interesante. Sin embargo, pocos pueden decir eso. Quizá esperaba que alguien me abriese su corazón, pero los norcoreanos no suelen hablar con desconocidos. De hecho, al ver que no tenía acompañantes puede que me viesen como un peligro. Yo estaba eufórica. No sé por qué nos dejaron solos, pero fue una de las cosas que más me impacto. Todo era un choque continuo. Pude confirmar cosas que había leído y vi que otras eran totalmente distintas.
D.D.- ¿Qué sucede con las personas que nacieron antes de la llegada de Kim Il-Sung?
B.P.- Al verles, pensaba: Esta persona sabe cómo era la vida de antes. Creo que si no están de acuerdo con el régimen se los llevan a campos de reeducación hasta que cambian de opinión. Es una situación muy difícil porque, si quieres conservar la vida, tienes que actuar como te digan. Si crees en esos ideales es algo que tienes ganado, pero si no lo haces o te traicionas a ti mismo o estás en peligro de muerte. Yo, en su lugar, puede que hiciese lo mismo que ellos. Y es que la otra opción es morir habiendo defendido tus ideales. Lo veo muy negro porque, aunque sepas lo que sucede fuera, ¿qué puedes hacer? No tienes ayuda internacional y no puedes pedirla. En un momento del viaje, por ejemplo, vimos a un campesino con una metralleta y la guía nos decía que allí no había gente armada. Todos nosotros lo estábamos viendo y se lo dijimos. Ella giró la cabeza, lo vio, lo negó y comenzó a poner excusas. Dijo que era un disfraz.
D.D.- Iba buscando la belleza, ¿la encontró? ¿Ha habido algún lugar en el que no la haya encontrado?
B.P.- He encontrado la belleza en todos los sitios en los que he estado. Unas veces me la ha dado la gente, otras los monumentos, las sensaciones, los sonidos o los olores. Reconozco que soy muy sensible a la belleza y que me sobrecoge fácilmente. En Corea del Norte, durante los primeros días, creía que no la iba a encontrar. Estuve buscándola pero todo me parecía gris y monótono. Los monumentos eran muy megalómanos y no me gustaban. Eran grandiosos, pero no me parecían bellos. Finalmente, encontré la belleza en varios momentos. Pude captar una escena con un grupo de chicas vestidas con los coloridos trajes tradicionales, pero la verdadera belleza la encontré en el último momento, unos minutos antes de subir al tren. La despedida con la guía me hizo ver las cosas de otra manera. Durante el viaje había estado muy cerrada, era muy estricta e interpretaba a la perfección su papel. De repente, como sabía que no nos íbamos a ver nunca más, se abrió y todo lo que me dijo me hizo llorar. Fue el momento más bello de todo el viaje. No me esperaba esa reacción.
D.D.- ¿Cuál será su próximo destino?
B.P.- Acabo de volver de Groenlandia. Fui a buscar la belleza a este país en invierno. Sé que en verano hubiese sido más fácil, ya que la temperatura es más agradable. Vivimos una ola de frío; hubo días que estuvimos a -45ºC. Fue terrible pero encontré la belleza. La mayoría de días estábamos a -25ºC. Iba preparada para ello y no lo había pasado mal, pero el día de 45ºC bajo cero no pude aguantarlo y tuve que dar media vuelta. Como acabo de volver, ahora mismo no tengo ningún otro proyecto en mente, pero creo que en todos los rincones del mundo hay algo bello. Aquí en Zaragoza también hay belleza. Yo me propuse encontrarla los 365 días del año en esta ciudad y lo logré. Tenía que hacer una foto cada día y eso me enseñó a verlo todo con otros ojos.
D.D.- Reproduce conversaciones con sus compañeros de viaje pero no siempre pudo tomar notas de cada palabra, ¿hasta qué punto llega la licencia del autor en este sentido?
B.P.- Iba tomando bastantes notas. Utilizaba una libreta, me apuntaba casi todo y en el autobús anotaba todo lo que acababa de vivir en la visita anterior. Alguna vez me miraban las notas, pero nunca solía poner opiniones personales. Por las noches, antes de acostarme, repasaba todo y lo escribía en una libreta aparte que guardaba en el hotel. Además, mantuve el contacto con alguno de mis compañeros de viaje. En determinados momentos les pedí su opinión para ver cómo lo recordaban ellos.
D.D.- ¿Llegará algún día el cambio a Corea del Norte?
B.P.- A mí no me gustaría vivir allí, aunque tiene sus ventajas. Ellos no tienen paro, todo el mundo tiene trabajo y derecho a la vivienda. Además, la salud está cubierta. Esa parte no deja de ser algo que aquí no tenemos, pero lo ideal sería una mezcla de los dos modelos. Creo que los norcoreanos agradecerían un cambio, aunque veo muy difícil que llegue. La única forma sería la guerra, entrar por las malas. Por las buenas se ha intentado en numerosas ocasiones pero parece que no lo han conseguido. Yo no apoyo guerras de ningún tipo pero, ¿cómo das solución a una situación así? La población estaría dispuesta a luchar por su propio sistema porque es lo que les han enseñado desde pequeños. Allí dicen que tienen un ejército de 22 millones de personas; todos forman parte de él. Darían la vida por su país y se defenderían del mal que viene de fuera. El cambio sería un shock para ellos.
D.D.- ¿Qué haría si pudiera volver otra vez a Corea del Norte?  
B.P.- No creo que pudiera hacer mucho más de lo que hice. Hoy por hoy, mi viaje sería muy parecido. Cambiaría de guías pero el itinerario sería prácticamente el mismo. Ahora que ha fallecido Kim Jong-Il habrán añadido una visita a su mausoleo o a lugares emblemáticos de su infancia. Tampoco creo que pudiera hablar mucho más con la gente. Si preguntase a los norcoreanos sobre el futuro de Kim Jong-Un, si tiene hijos o no, es posible que me dijesen que no lo sabían. Volver a Corea del Norte no está entre mis prioridades. Trataría de hablar con la población, pero lo cierto es que, en cuanto sales de la conversación estándar, te ven como un peligro.
Informa: Jorge Lisbona

lunes, 8 de abril de 2013

Videojuegos en redes sociales






VIDEOJUEGOS EN REDES SOCIALES:
perspectivas del edutainment 
y la pedagogía lúdica en el aula 
Francisco Ignacio Revuelta Domínguez
Graciela Alicia Esnaola Horacek (Coords.)
Los videojuegos en redes sociales son la última generación de videojuegos que ha llegado a los usuarios para enriquecer nuevos entornos sociales de entretenimiento. Este género de videojuegos enfatiza su dinámica en estrategias sociales y de colaboración para la creación de recursos, siguiendo la lógica y la mecánica de las «redes sociales» en las que se ubican.

Este nuevo «entorno tecnológico-social» ha posibilitado el desarrollo de estas tecnologías emergentes como expresión de una inteligencia colectiva cada vez más difundida, concepto que necesita ser integrado en los aprendizajes de las nuevas generaciones y, por ende, en contextos educativos para reflexionar sobre su propuesta de aprender jugando juntos.

El objetivo de esta obra es destacar la pedagogía lúdica y su manifestación renovada en los videojuegos en redes sociales como tecnologías emergentes. Estas reflexiones aportan a la pedagogía  oportunidades y debilidades para su inclusión en los aprendizajes. Como herramientas diseñadas para el entretenimiento, al ser leídas pedagógicamente deben ser sometidas a una evaluación desde la finalidad a la cual se las pretende incluir y que introduzca nuevas perspectivas de posicionamiento y tratamiento didáctico a los docentes.

Esta obra pretende que el docente o formador reflexione, evalúe desde su propia práctica y contexto de enseñanza, pierda el miedo a incluir herramientas innovadoras en las clases e integre las tecnologías emergentes en el aula ordinaria.

Este trabajo es una propuesta colaborativa, es el fruto de profesionales investigadores y desarrolladores hispano-argentinos (Grupo ALFÁS – Ambientes lúdicos facilitadores de aprendizajes) que sella el necesario encuentro colaborativo entre educadores, desarrolladores y artistas en el interesante campo del aprendizaje basado en juegos.

Francisco Ignacio Revuelta Domínguez. Doctor en Psicopedagogía en Procesos de Formación en Espacios Virtuales por la Universidad de Salamanca. Es profesor de TIC aplicadas a la educación en la Facultad de Formación del Profesorado (Cáceres) de la Universidad de Extremadura.

Graciela Alicia Esnaola Horacek. Doctora en Pedagogía por la Universidad de Valencia, Facultad de Ciencias de la Educación. Profesora titular especializada en Innovación Educativa y Mediación Tecnológica en la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Argentina).

jueves, 4 de abril de 2013

Revista Comunicar

Jacqueline Sánchez-Carrero reseña 
en la revista Comunicar, n.º 40 el libro de Sergio Toledo

La creatividad y su aplicación a lo audiovisual

Para quienes hemos tenido la posibilidad de trabajar en televisión –detrás de las cámaras– este es el libro que hubiéramos querido escribir. No tanto por lo de la creatividad –que es un mundo muy subjetivo– sino sobre todo por los entresijos que Toledo deja ver en su bien hilado discurso. Dedica una primera parte a la citada creatividad, extendiéndose no solo en las teorías existentes en este campo sino también en los tipos de pensamiento, los usos que hace el ser humano de esta capacidad tan especial, las etapas, las técnicas, y describe con curiosidad los hábitos y costumbres de una persona que posee una actitud creativa. Esta aportación la complementa con la opinión de destacados profesionales que en los últimos años nos han puesto a pensar en esto de la creatividad, como son: Ken Robinson, Oliviero Toscani, Alejandro G. Vigo, Alan J. Rowe, entre otros. Después el autor pone su empeño en sintetizar la historia de la televisión pero no como la solemos leer o consultar en los textos de estudio, sino desde un enfoque global, enlazándola con los contenidos que este medio de comunicación ha hecho llegar a multitud de espectadores en diversas épocas. No sin antes detenerse en la televisión y sus contenidos en España. Luego se pregunta: ¿es lo mismo ser creador que ser creativo?, ¿en qué se distingue un creativo de un pensador de programas para la televisión? 

Toledo muestra ese mundo con un lenguaje diáfano, que complementa con algunos gráficos y esquemas que posibilitan una mejor comprensión de lo que quiere transmitir. Así, términos como imaginación, experimentación, aprendizaje y construcción –de ideas– son como piezas de un rompecabezas que sitúa estratégicamente a lo largo de la obra. Es fácil entender que el proceso de creación de un programa no es cosa de un día, ni de dos, como afirma el autor. Por eso hace referencia al lector del «paso a paso» de dicho proceso, desde la idea hasta el programa, pasando por el formato. Responde a preguntas como ¿cuáles son las motivaciones y fuentes creativas que alimentan este tipo de ideas?, ¿qué es el «preformato»?, ¿y el formato?, ¿en qué consiste un programa piloto?, ¿a qué se le llama book en este entorno?, entre otras cuestiones del mundo interno de la televisión. 

Como si esto no fuera poco para reunir en un libro, Toledo desvela también su receta para un programa de éxito, haciendo énfasis en el llamado «coeficiente de confluencia», que no es más que las dos fuerzas que convergen para conseguir un efecto deseado, y en este caso son, por un lado los creadores y pensadores de un programa, y por el otro, el espectador. Pero esto no debe interpretarse como una sencilla inferencia, existen diversos grados de esos «coeficientes de confluencia» que deben ser puestos en práctica para tener éxito en la pantalla. Por otro lado, dedica un gran espacio del libro a la tan mencionada audiencia de televisión. Y lo hace porque lo merece. Todos somos audiencia, aunque por regla general, no nos percatemos de ello. Y es que para quienes están detrás de las cámaras la audiencia es todo «porque se venera, se desea y se busca incesantemente» (p. 94). 

Toledo analiza la audiencia en televisión, incluyendo variables como la edad, el target comercial... y cierra otro de los grandes apartados del libro con lo que llama «cápsulas reflexivas», es decir, un conjunto de pensamientos meditados en relación con el género, cómo enganchar al espectador, la estrategia de la televisión en la actualidad, la consideración de espectador activo, los problemas de la creación televisiva, la irrupción de Internet, el «branded content», la televisión al servicio de la publicidad y el futuro de este medio tan controvertido, entre otros aspectos. «La televisión se decanta por una doble función: responder a las expectativas de ocio de los espectadores pasivos y activos, e informar de la realidad que quiere transmitir» (p. 129). Así comienzan las conclusiones de un texto interesante, en el cual se trata a la televisión como objeto de estudio desde el enfoque de la creación y la producción audiovisual. Innegablemente un libro de consulta, básico para los profesionales de la televisión y los que aspiran a serlo.

martes, 26 de marzo de 2013

La huella escatológica



Metáforas del excremento y el residuo 
en el espacio social,
de Alberto Álvarez Aura

El autor aborda el tema de la escatología entendida como excreción de restos humanos y sociales. La obra se divide en dos partes: en la primera trata de lo que M. Bajtín, reinterpretando los cinco libros de F. Rabelais, llama cultura cómica popular en la Edad Media y en el Renacimiento. El movimiento natural de esta cultura es la inversión «topográfica» y la satirización material de lo establecido por los poderes oficiales. En la segunda parte se adentra en las funciones de la escatología en la sociedad contemporánea. A fin de cuentas, esta no solo es vista como una realidad material sino también como la simbolización de una serie de cualidades humanas y sociales. Lo grotesco y lo obsceno, el insulto y la blasfemia, los claroscuros del mal y la impureza, la náusea y el tedio son metáforas que contienen una doble moral que inserta también una parte de claridad y atracción sociocultural.
Antes bien, es cierto que la inmundicia y el residuo permiten poder hablar de una historia de los sentidos, centrando su primacía en el olfato. No en vano, lo que huele y es putrefacto, al perturbar socialmente, se suprime del campo de lo visible y se consagra al registro de lo oculto. A pesar de esta tendencia privatizadora de lo escatológico, existe una política del desperdicio encargada de su reparto y utilización que se corresponde con la distribución desigual del excremento y el residuo en diferentes espacios geográficos. En concordancia con lo dicho, el texto desarrolla la escatología como un término multirreferencial que va de lo que quema y abrasa a lo que fecunda y nutre. Además de significar un negocio lucrativo, de hecho, el fenómeno va adquiriendo igualmente un significado modernizador de «escatologización» de las diferencias socioculturales asimiladas a unas categorías estigmatizadas.


jueves, 21 de marzo de 2013

Escapistas de la realidad


Antón Castro entrevista en el Heraldo de Aragón
María Gómez y Patiño, autora de 
Escapistas de la realidad. Los intangibles del turismo.

MARÍA GÓMEZ Y PATIÑO PUBLICA EN LAERTES UN ENSAYO SOBRE  LA RELACIÓN ENTRE EL VIAJE INTERIOR, LA AVENTURA Y EL TURISMO

María Gómez y Patiño, una bilbaína afincada en Zaragoza, donde es profesora de Periodismo, lleva media vida viajando. El viaje exterior, dice, conlleva siempre un viaje interior de conocimiento y quizá de conquista del yo. Afirma: «El viaje de mi vida está por llegar». Mientras lo busca, ha recorrido América, la vieja Europa (confiesa que su ciudad favorita es Roma), Asia o África, y ha tenido tiempo de destilar sus experiencias en un libro: Escapistas de la realidad. Los intangibles del turismo (Laertes), donde intenta analizar, «sin voluntad de redactar un libro académico», lo que han sido los viajes y el turismo, al que define
como «una gran industria de paz. Cuando uno viaja, cuando uno conoce gente, establece lazos e integra más en su círculo íntimo a la gente. Se vuelve mejor persona. Se establecen vínculos afectivos que no se violan jamás».
María Gómez y Patiño, que vivió más de un lustro en Calatayud, confiesa que sus viajes más intensos fueron los que hizo a China: estuvo un mes en la Universidad de Pekín, donde hizo algunos estudios de género, y salió por zonas del interior y ciudades medievales. Allí percibió lo que denomina «la cultura de la sonrisa», la vida de mujeres que desean salir de China. Con ellas, a través de preguntas y encuestas, María Gómez realizó una ardua investigación y el «viaje de la Revolución Cultural. Son mujeres que sueñan con salir, a veces realizan pequeñas salidas a lugares cercanos; muchas no lo harán jamás, pero aún así viven un viaje vital que tiene mucho que ver con el taoísmo: disfrutan con lo que tienen». Esto también tiene mucho que ver con otra de sus conclusiones: «viajar es algo más profundo. Viajar es una actitud: va más allá del movimiento, de las rutas marcadas o establecidas. A mí me gusta mucho ir a mi aire, casi de un modo indefinido, al capricho de lo que el viaje te ofrezca. El viajero es un aventurero que huye de algo o va buscando a alguien o a sí mismo».

Le ha embelesado Oriente y su espiritualidad, la fuerza de su religiosidad, aunque el continente que más le atrae es África: por sus rituales, por la relación con la naturaleza, por la capacidad de escuchar o contar fábulas, por la fuerza maternal y amorosa de sus mujeres. «En África fabulan mejor que en ningún sitio. Y pienso, por ejemplo, en las historias que puedes oír en Latinoamérica, donde te das cuenta de que el realismo mágico no es un concepto: es algo que está ahí. Allí nuestra mentalidad no sirve para nada. Una noche tuve la sensación de que las luciérnagas volaban. Allí vives una realidad alucinante. Le hablo de Chile, de Argentina, de México, de Argentina, de Paraguay, de Brasil...»

Regresamos por un instante a África, a uno de sus lugares más amados, para cerrar su inventario de sensaciones y explicar la narración oral. Señala la autora de Escapistas de la realidad: «Una noche llegué a Accra en Ghana. Estuve oyendo unas voces de unas mujeres negras que no sabía con certeza si estaba o no soñando. Me pregunté: “¿dónde estoy?”. Tenía la sensación de que iba sobre nubes. África es una fábrica de voces, sones y cuentos».

En Escapistas de la realidad, María Gómez y Patiño inicia su viaje con un viajero o escritor talismán: Miguel de Unanumo, que decía que «los nacionalismos se curan viajando». Con él, o con su sombra, recorre el Grand Tour o "acompaña" a grandes viajeros, desde Marco Polo y Ali Bey hasta Peter Mathiesen o Bruce Chatwin. «Una de las cosas que he aprendido en los viajes es que se puede vivir con muy poco. Viajar es despojarse de equipaje. Siempre llevo pocas cosas; lo imprescindible son los chales. Te sirven para cubrir la cabeza, de abrigo en las noches o de pareo en una playa. Apenas llevo cuadernos o cámaras de fotos. Me gusta disfrutar del viaje al máximo».

María elabora una pequeña biografía de unos cuantos viajeros. Y declara que su personaje predilecto es Karen Blixen, Isak Dinesen. «Ella no era una turista. Era una viajera, que llegó a Kenia, se quedó, se integró, realizó el gran viaje en el sentido más amplio del término. Lejos de África es uno de mis libros de cabecera. También admiro a Jan Potocki, el autor de Manuscrito encontrado el Zaragoza». Parece tomar impulso y asegura: «Todos somos escapistas de la realidad. ¿Quién no escapa de alguien o de algo alguna vez?» Entre sus sueños está el de regresar a Kenia y de visitar Indonesia. Eso sí, en su zurrón de escritora, lleva otro proyecto prometedor: una colección de cuentos que le contaron y de personajes que conoció alrededor del mundo. O en el interior de algo que le fascina: las cocinas.



miércoles, 20 de marzo de 2013

SESSIÓ DOBLE
ACTUACIÓ I PRESENTACIÓ DEL GRUP MUSICAL “ELS LLUMS DE COLORS”
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PRESENTACIÓ DEL LLIBRE “EL MERCADER DE FELICIDAD”


Es presenten en societat dues propostes culturals ben diferents. D’una banda, el llibre El mercader de felicidad de l'autor barceloní Xavier Alcober. De l'altra, el grup Els llums de colors, el projecte musical del bateria lleidatà Xavier León.

L'acte es realitzarà el dia 23 de març de 2013 a les 20h al Bar Bon-Aire (C./ Bonaire 14, Lleida). Entrada gratuïta.

EL MERCADER DE FELICIDAD
Aquesta novel·la repta al lector a reflexionar sobre la felicitat des d’una perspectiva original. L'autor aborda el tema de la felicitat des d'un enfocament aparentment distant a la matèria com és el model de la cadena de valor. La història d'intriga atrapa fins al final, tot desenvolupant un model d’estratègia emocional. Reinterpreta aspectes transcendentals i dóna llum a noves i interessants propostes per a l’individu.

Xavier Alcober és enginyer i té experiència en direcció i gestió empresarial.

El llibre ha estat publicat per la Editorial Laertes i s'han dut a terme diverses presentacions a Barcelona i Madrid que han comptat amb la col·laboració de persones rellevants del mon cultural.

http://elmercaderdefelicidad.com | http://laertes.es

ELS LLUMS DE COLORS
Xavier León (veu, bateria, teclats i cançons), Roc Domingo (baix), Miquel Florensa (guitarra) i Pablo Sánchez (guitarra) ens oferiran un concert de presentació en format acústic on es podran escoltar les cançons incloses a l’EP a més d'altres temes propis i versions.

Xavier León es dedica a la docència de la música i col·labora amb diferents bandes musicals de la ciutat, també forma part del projecte Planeta Bateria.

http://elsllumsdecolors.net

martes, 19 de marzo de 2013

Cambio lingüístico y prensa en Observatori de les dones

ELOGIOSA RESEÑA:


Una bona notícia:
Eulàlia Lledó Cunill
Editorial Laertes, 2013

També hi ha bones noves en el món de la comunicació que val la pena ressaltar i Eulàlia Lledó ha fet l’ esforç de anar-ne recollint, quasi podríem dir que una a una, en un magnífic text on posa de relleu les estratègies que han anat construint-se per tal de superar l’androcentrisme i el sexisme en la llengua.

L’autora, posa en joc la seva agudesa estilística, la seva llarga trajectòria en el terreny de la investigació dels biaxos sexistes i androcèntrics en la llengua i la literatura, així com la seva experiència com a docent i comentarista per revelar i donar a entendre la influència que exerceixen els biaixos ideològics en l’ús de la llengua en relació al sexe femení, tot afirmant allò que ens ha recordat altres vegades: La llengua no és ni sexista ni adrocèntrica. Tot depèn de l’ús que se’n faci.

Però allà on el llibre és més revelador és precisament en el detall amb què analitza els canvis que es produeixen com a resultat del qüestionament dels vells i mals usos i gràcies a l’ aparició de modes nous per visualitzar les dones en els mitjans de comunicació: utilització de fórmules visibilitzadores, les raons que s’ esgrimeixen per a les noves visibilitats, els canvis que s’han anat consolidant, els canvis emergents, els canvis en les denominacions professionals i finalment les transformacions en la narració de la violència masclista.

Lledó acaba dient: “La lengua,, por su propia naturaleza, cambia. Evoluciona en todos los aspectos; desgraciada la lengua que no lo hace, porque es una lengua muerta, perfecta, pero muerta”. I finalment referma la seva posició a favor de la inevitabilitat i la inexorabilitat dels canvis pel que fa a la visibilitat dels ser, estar, de les experiències i sabers de les dones, en correspondència als canvis que, es vulgui o no, s’estan produint dia a dia.

jueves, 7 de marzo de 2013

Escapistas de la realidad


José Luis Solanilla, de El Heraldo (sábado, 26 de febrero de 2013), entrevista a María Gómez y Patiño, profesora de Periodismo en la Universidad de Zaragoza y autora de Escapistas de la realidad. Los intangibles del turismo. 


El título de su libro llama la atención. ¿Quiénes son los escapistas de la realidad?
Son los turistas o los viajeros, en general. El punto central del libro viene a decir que la persona que viaja por placer o por ampliar sus conocimientos o enriquecimiento intelectual (no por trabajo) va escapando de su realidad cotidiana, que le aburre, le duele, o le resulta asfixiante.Tomo el término del gran escapista Houdini, quien era capaz de escapar de una situación que, de prorrogarse, le llevaría a la muerte. Pues bien, hay muchas formas de morir (física,moral, espiritualmente) y el viaje actúa como una liberación: un escapismo de la realidad.

¿Y el subtítulo, cómo ha de entenderse?
El subtítulo dice: «Los intangibles del turismo». En él hago referencia a los beneficios que el turismo ofrece. Están muy relacionados con las emociones y todas aquellas sensaciones que no se pueden tocar, que son difícilmente medibles, pero infinitamente más poderosas, y que constituyen el motor y la razón (consciente o inconsciente) del viaje. Los viajes se hacen para escapar de algo, o para buscar algo. Si se quiere, escapamos de la realidad para alcanzar lo intangible.

Habla del turismo gastronómico en uno de los apartados. ¿Hay muchos turistas que viajan exclusivamente por motivos gastronómicos?
El turismo gastronómico o culinario es uno de esos intangibles de los que hablo. Conozco a algunas personas que viajan exclusivamente por disfrutar de una buena gastronomía, pero no son mayoría. Sus guías de viajes son las guías gastronómicas más prestigiosas: Repsol, Michelin, Zagat u otras... Dependiendo del interés pueden hacer viajes internacionales, pero para eso se necesita una gran calidad culinaria y un gran interés gastronómico, pero lo cierto es que incluso para aquellos viajeros no tan sibaritas el capítulo de la comida es muy importante.

La comida siempre es importante en los viajes. Tendemos a recordar si comimos bien o no en tal o cual viaje.
Claro, la comida es siempre importante, y lo es tanto en sentido positivo como negativo. Si se ha comido bien, se desea repetir el destino. De no ser así, se tiende a buscar un destino distinto, donde además se pueda disfrutar de la comida.Una buena mesa, y mejor si está unida a una buena compañía, es uno de los mejores placeres que se pueden obtener en la vida sin «pecar». El recuerdo de una buena comida permanece en nuestro paladar y en nuestra memoria durante mucho tiempo, quizá para siempre, y eso es intangible y puede que hasta imborrable.

¿Tenemos en Aragón posibilidades en materia de turismo gastronómico?
Aragón tiene enormes posibilidades, quizá no del todo exploradas y desde luego poco explotadas. El potencial es infinitamente superior a la realidad, lo cual ofrece un amplio margen de actuación. La materia prima en Aragón es de primer orden. Para ofrecerla hay que amarla y después presentarla bien. Con esto me estoy refiriendo tanto a criterios de amor por lopropio, como a criterios de hospitalidad, conceptos estos
también intangibles, en los que se podría profundizar mucho más.

Habla usted también de los riesgos en los viajes al extranjero, incluidos las relacionados con la comida. ¿Hay que tener cuidado con lo que se come por ahí?
Con la comida hay que tener cuidado siempre y en todo lugar. No hay que tener reparos en devolver un plato si no reúne las condiciones sanitarias necesarias. Cualquier viajero, ya no avezado, sino habituado, sabe perfectamente cuáles son las reglas de oro del viaje culinario, lo cual no impedirá poder disfrutar de las especialidades del país o zona visitada, sin correr ningún riesgo. Hay que hacer la elección adecuada, como todo en la vida, podría decirse, y a partir de ahí, a disfrutar de las diferencias y especialidades culinarias.

Y habla usted del turismo como generador de paz. ¿Y la cocina, qué papel juega en esta teoría?
La cocina es central también en esta tesis. De hecho, cualquier convenio, negocio, tratado, o incluso armisticio se cierra y refrenda con una buena comida. Es uno de los mayores intangibles que sirve como elemento de cohesión imperceptible pero de una gran fuerza. Compartir ideas,proyectos, temas y viandas sobre una mesa establece unos vínculos afectivos que van más allá del alcance previsto por los comensales. De hecho, para mostrar la desafección por alguien, se suele decir: «Usted y yo nunca hemos compartido mesa». Una mesa solo se puede compartir en armonía. Es uno de los máximos exponentes de afinidad, intereses comunes, afecto o incluso amor. Cuando se ama a alguien, en sentido restringido o amplio, hay paz. Esto funciona a nivel individual y privado, pero también a gran escala y colectiva, con lo que el turismo,
como fenómeno social, sería un magnífico agente de paz. Para el que lo sepa apreciar y valorar, el placer y el bienestar que una buena comida acompañada de un buen vino ofrece es irresistible. ¡Ni la paz se resistiría a esto!