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miércoles, 27 de junio de 2007

Copi en el Grec 2007

Haciendo arqueología editorial me encuentro con un texto de Copi, publicado por Laertes en 1982 y titulado La guerra de las mariquitas. Lo buscaba porque mirando la programación del GREC he visto que programan una obra de teatro de Copi, Los Copi(s), dirigida por Marcial Di Fonzo Bo y Elise Vigier, con la actuación de Pavlovsky.

Ya hablamos aquí de que los ochenta fueron una época oscura y desenfrenada, divertida al fin y al cabo. Eran otras épocas y ello se ve reflejado en la contraportada de nuestro libro de Copi. Lean y sorpréndanse del texto que Biel Mesquida (ver blog) redactó para la contraportada.

Prospecto de spot publicitario for Copi (cinco segundos)

¿Sabe usted qué hay entre La guerra de las mariquitas y el lector? Copi. Y Copi es seducción cruda, intimidad del desvarío, ternura loca, perversión reciclada, mucho tango cocteleándose con inteligencia humorosa-humorística, y sobre todo, amorosa.

Nació en Buenos Aires, el parque de su infancia donde mataba, con su cómplice Jorge Lavelli y sus martillos, a carteros, vendedores de melones y hasta a la puta de la Calle Rosa. Creció a base de "joints" que le liaba, con manos de madre, su abuela para curarle el asma, hiperestésica, de su alma poética. Vivió y vive en París, donde produce, frenética mano, novelas (El uruguayo, El baile de las locas, La ciudad de las ratas, La vida es un tango...), teatralidades (Eva Perón, El homosexual, Loretta Strong, Las cuatro gemelas, La pirámide, La torre de defensa...), y tiras de tebeo a montones, publicadas en Triunfo, Por favor, Le Nouvel Observateur, Libération, Hara-Kiri, Linus, etc. y recogida en álbumes (Copi, Los pollos no tienen silla, Las viejas putas, La mujer sentada...).

Copi es un inventor de revoluciones, en el sentido más astronómico, y por ello digo, sin sonrojo publicitario, que La guerra de las mariquitas son ciento noventa y dos páginas cargadas con la dinamita de las libertades, de las ironías, y de las paradojas: un conjunto de aparatos ópticos de escritura para enfocar nuestra aldea planetaria, en la que las locas —carne pusísima de novela— devienen las princesas de la alta costura del poder. Copi pinta, con ritmo de samba, una new-inmaculada: conceiçâo do mundo, la hermafrodita perfecta que en el año 2.000 reinará en la tierra. Y pintándola, se pinta y nos pinta, coral lector: te pinta la pinta.
Biel Mesquida


¿Qué tal? Me gustan este tipo de contraportadas. El libro, que no me he leído, lo confieso, debe de ser extraordinario, ¿no creen? Por lo demás, el libro La guerra de las mariquitas está ya descatalogado, pero siempre tenemos algún que otro ejemplar para arqueólogos, para amantes de los libros que se resisten a caer en la marea de las novedades. Siempre tendrán un ejemplar para ellos. Y si no, pues ya saben, a disfrutar con la obra de teatro que presenta este año en el Grec la compañía Théâtre des Lucioles.


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viernes, 22 de junio de 2007

Viernes descatalogados

Sur la fin

Le disque qui incendiait le paysage vient de tomber sur une pique. Etait-ce le soleil mort ou un cercle de fer?
Les ailes de moulin le balançaiment entre deux arbres où le feu d'artifice est éteint. Et l'horizon que j'avais pris pour un trait de fusain disparaissait.



Sobre el final

El disco que incendiaba el paisaje acaba de caer sobre una pica. ¿Era el sol muerto o un círculo de hierro?
Las aspas del molino lo balanceaban entre dos árboles allí donde los fuegos de artifio están apagados. Y el horizonte que había tomado por un trazo al carbón desaparecía.

Pierre Reverdy, La libertad de los mares. Arena movediza. Laertes, 1979.