martes, 26 de julio de 2011

"Convivir con el trastorno mental. Ciclismo y música, dos grandes aliados". Una reseña.

Siempre es motivo de alegría recibir reseñas tan certeras y justas con uno de nuestros libros, y más si se trata de Convivir con el trastorno mental, de Antonio Chaves. La reseña apareció en la revista Agathos.

El recorrido de 100 kilómetros, en bicicleta, que padre e hijo hacen en el verano del 2009, marca un momento muy especial. Para el padre, autor del libro, y la madre, presente siempre en las páginas, es una celebración. Su hijo parece haberse recuperado del brote psicótico que alteró, a dentelladas, el ritmo vital de una familia normal. Con precisión de etnógrafo y rigor exhaustivo, el autor nos presenta fragmentos del diario que fue escribiendo durante ese tiempo. Gracias a esta crónica minuciosa, el lector penetra en las instituciones de salud, se asoma a sus pasillos, escucha el particular “clac-clac, dos vueltas de cerradura” de la puerta que separa a los internos de los visitantes y vive el ambiente de la cafetería de un centro psiquiátrico. El autor nos ayuda a «sentir» lo que significa escuchar las mismas preguntas de los cuestionarios, repetidas por diferentes voces, en los sucesivos ingresos en estas instituciones.

Con una narración ágil, que atrapa desde el comienzo, Chaves, psicólogo de formación, revisita los manuales de trastornos mentales para tratar de entender los diferentes diagnósticos que se emiten, para encontrar un asidero de esperanza. Toda una carrera de fondo para fluir en esa vorágine que hasta afecta la relación con los amigos: «Ahora la frecuencia de llamadas telefónicas de personas que considerabas amigos ha bajado drásticamente».

El libro es un compendio de diferentes aspectos: las reflexiones íntimas (“¿A qué se debe esta falta de comprensión y de empatía con unos padres que ya tienen suficiente angustia? ¿No hay en la carrera de psiquiatría ninguna asignatura que les hable de esto? (…) ¿Qué hay de la compasión en todo esto?”). Pero también del deseo de contribuir a sensibilizar sobre el déficit de atención a los enfermos mentales y sus familias y del interés por brindar a los profesionales de la salud el punto de vista de cómo se siente tratado el destinatario de sus cuidados profesionales. Un buen libro, ameno y positivo que ayuda a descorrer el velo sobre la enfermedad mental y a comprender las vivencias de las personas afectadas.

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